El alcalde de Sanxenxo recalifica un humedal y lo vende por 2,8 millones

La empresa de Telmo Martín compró las fincas rústicas durante el trámite del Plan General

La política y los negocios forman una rentable combinación para la economía personal del alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín. Lejos de interrumpir su actividad inmobiliaria en el ayuntamiento que preside, el regidor municipal y candidato del PP a la alcaldía de Pontevedra se ha visto favorecido por el nuevo Plan General de Ordenación Municipal, que recalificó y multiplicó el precio de varias fincas rústicas adquiridas por su empresa antes de que se aprobara el documento urbanístico. Unos meses después, con el plan ya en vigor, las vendió por 2,78 millones de euros.

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Telmo Martín posee el 33% de Construcuatro, una inmobiliaria con una intensa actividad en el municipio de Sanxenxo, donde gobierna, y en el de Pontevedra, en el que aspira a hacerlo a partir del año próximo. Entre otras actividades desarrolladas en el ayuntamiento que preside, Construcuatro adquirió entre noviembre de 2000 y febrero de 2004 tres fincas rústicas que el Plan General de Ordenación Municipal clasificó como suelo urbanizable, lo que le permitió venderlas una vez aprobado el nuevo planeamiento por 2,78 millones de euros. Diversas fuentes sitúan el precio de compra de las parcelas en torno a los 150.000 euros.

Las fincas están enclavadas en el humedal de Baltar, en Portonovo (Sanxenxo), incluido en el catálogo de zonas húmedas de Galicia elaborado por la Consellería de Medio Ambiente. Su urbanización, actualmente en marcha, supondrá la construcción de un centenar de pisos de lujo en primera línea de la playa de Portonovo, en el que pasa por ser el municipio turístico con el precio del suelo más caro de Galicia. Una vez aprobado el Plan General, en febrero de 2003, la constructora vendió los terrenos por 2,4 millones de euros más IVA (2,78 millones, en total) a una empresa con apellidos célebres en el PP: Construziona, de Ramón y Eladio Cuiña Crespo, hermanos del que fuera conselleiro de Política Territorial en la Xunta de Manuel Fraga.

Los movimientos para hacerse con las parcelas comenzaron en el año 2000, unos meses después de que Telmo Martín fuese investido alcalde de Sanxenxo por el Partido Popular. El 9 de noviembre de ese año, Construcuatro adquiría 1.767 metros cuadrados de terreno de labradío. El 21 de febrero de 2001, la empresa de la que el alcalde es consejero delegado compraba otra finca de "labradío, regadío e inculto" de 758 metros cuadrados. La última de las parcelas, obtenida el 13 de febrero de 2004, con el Plan General ya aprobado, son 1.113 metros cuadrados de suelo no edificable. El 2 de diciembre de ese mismo año, Construcuatro vendía las tres fincas a la empresa de los hermanos Cuiña, a la que el alcalde Telmo Martín le dio después licencia para promover el Polígono de Ejecución Integral (PEI) 10, en el que se integraron las fincas.

Convenio urbanístico

Las relaciones entre Telmo Martín y la empresa Construziona no acabaron ahí. En julio del año pasado, siete meses después de sellar ante notario la escritura de compraventa, Martín firmaba, esta vez en su condición de alcalde, un convenio urbanístico con la inmobiliaria a la que vendió los terrenos, en esta ocasión para renunciar al aprovechamiento lucrativo a que tenía derecho el Ayuntamiento en el citado polígono, 1.108 metros cuadrados edificables, a cambio de 1.081.423 euros.

El mismo documento contemplaba "en contraprestación" la compra por el municipio de 9.410 metros cuadrados de suelo rústico a cambio de 495.450 euros, para destinarlos "a actuaciones de interés público" que no especifica. El convenio justifica la renuncia al aprovechamiento por considerar que "no es adecuado para los fines del Patrimonio Municipal de Suelo, pues se trata de viviendas libres".

Antes de que Construziona emprendiera el desarrollo del controvertido PEI 10, de 15.800 metros cuadrados, Construcuatro puso en sus manos otra finca de 3.610 metros cuadrados

para el mismo polígono, tras una operación con la Diputación de Pontevedra, gobernada por Rafael Louzán, también del PP, que permitió a la empresa de Telmo Martín hacerse con la edificabilidad de toda la parcela por sólo 667.942 euros.

En octubre de 2003, Construcuatro compró la parcela a un ex concejal de Urbanismo de Pontevedra del Partido Popular por 480.810 euros, después de que la Diputación aceptara compensar con un precio de expropiación de 312.319 euros por una superficie de 1.460 metros de la misma parcela, que ingresó en la cuenta de Construcuatro. El desembolso final fue por lo tanto de 168.491 euros. Aunque la expropiación sí se llevó a cabo, la empresa del alcalde se quedó finalmente con la edificabilidad de todo el terreno, merced a otro convenio con la Diputación de Pontevedra por el que ésta le vendió los aprovechamientos urbanísticos de lo expropiado a cambio de 499.451 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 11 de diciembre de 2006.