Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:VÍCTOR VALDÉS | Guardameta del Barcelona | Fútbol | Mundialito de clubes

"El portero perfecto no existe"

Hace tiempo que dejó de mirarse al espejo. Víctor Valdés, que el 14 de enero cumplirá 25 años, se siente dichoso por ser el portero del Barça y haberse ganado la confianza de la afición, por más que sea ignorado por la selección y no figure entre los candidatos a los premios individuales. En cada partido deja una intervención para el recuerdo y a veces su protagonismo es decisivo, como ocurrió en la final de la Champions en París o en los dos últimos encuentros en el Camp Nou. Hoy está más preocupado por su perro, al que dejó en una perrera antes de embarcar rumbo a Japón, que por los galardones. Antes de aterrizar en Narita, atendió a este periódico.

Pregunta. Cuente el partido contra la Real Sociedad para quienes no lo hayan visto.

"He aprendido mucho. Me veo asentado. Habrá momentos en que juegue mejor o peor, pero tengo margen de mejora. Trabajo para crecer"

Respuesta. Fue sufrido. Se cerraron y nos complicaron la vida. Abrimos mucho el campo para tener ocasiones y lo conseguimos, aunque, al final, ellos tuvieron también una muy clara.

P. Y apareció usted.

R. Hice mi trabajo. Me forzaron una vez y lo solucioné.

P. Tras 90 minutos de espectador, su parada expresa hasta que punto está concentrado.

R. Estoy acostumbrado a vivir este tipo de partidos. Sales ya mentalizado. Afrontas la posibilidad de que te exijan en frío en algún córner o una jugada puntual. Por eso vivo mucho el partido. Para meterme dentro y que no me cojan sin tensión. Y, la verdad, mi equipo y la afición siempre valoran mis paradas. Aunque yo esté igual de satisfecho, una en el descuento es más decisiva que al inicio.

P. ¿Tiene la sensación de seguir creciendo como portero?

R. La tengo. No sé si estoy en mi mejor momento, pero estoy creciendo como persona y jugador. En estos tres años he aprendido mucho. Interpreto de otra manera el juego en la porterías. Voy mejorando, adquiriendo más experiencia. Eso da tranquilidad. Me veo asentado. Habrá momentos en que juegue mejor o peor, pero tengo margen de mejora. Trabajo para crecer.

P. ¿Qué necesita mejorar?

R. Incluso lo que mejor hago es mejorable. No hay un portero perfecto. Siempre puedes hacer algo más.

P. Está sacando mucho con los pies. ¿Por qué?

R. Es consecuencia del juego colectivo. Los rivales nos aprietan mucho porque saben que nos gusta sacar la pelota en corto y hay que buscar alternativas.

P. El equipo generó dudas al principio de la temporada.

R. Demasiadas. Y no lo entiendo. Nos merecíamos un margen de confianza. Si haces números, nuestra situación es mejor que la del curso pasado. Estamos acostumbrados a que se nos exija, pero no a dudar. El listón está muy alto, pero las expectativas las generamos nosotros porque somos los primeros en exigirnos.

P. ¿No le parece que el equipo se ha vuelto demasiado práctico?

R. A ratos puede ser. Es síntoma de madurez, creo. El míster nos pide que aguantemos un poco más, que cuidemos el resultado. En equipos jóvenes cuesta más, pero estamos aprendiendo a levantar el pie del acelerador. El año es largo y hay que cuidar estas cosas. No se puede pedir que juguemos siempre al ciento por ciento. Es imposible.

P. Se le pide también a Ronaldinho...

R. Lo único que le puedo pedir a Ronnie es que siga así; es un privilegio tenerle en el Barça.

P. Al inicio de la campaña, se dudó otra vez del arquero.

R. El puesto de portero en el Barça siempre está a debate. Parece maldito. Se nos juzga por acciones puntuales. Pasó con Ramallets, con Zubi...

P. Está en condiciones de lograr un título inédito: el Mundialito de clubes.

R. Me motiva por una cuestión de colectividad. Tras ganar la Liga y la Champions, podemos completar ahora el trabajo. Queda margen para progresar y subir otro peldaño. Pienso en Atenas. Y también me motiva. Sería quitar la espina clavada en el corazón culé por la derrota europea ante el Milan. Viaja mucha gente a Japón. A todos nos hace ilusión ganar un torneo con prestigio. No será fácil vencer al América como vimos en la pretemporada (4-4). Y los brasileños [Internacional] son brasileños.

P. ¿Recuerda la final de la Intercontinental, perdida, de 1992?

R. Estaba en casa de mis abuelos, en Gavá. Vi la primera parte. Me dormí. ¡Tenia diez años!

P. ¿Alcanzará la internacionalidad y ganará un trofeo?

R. Mantengo la ilusión. Sé que algún día conseguiré la internacionalidad. Los que van ahora se lo merecen, sin duda. Y lo de las nominaciones me da igual. No hay mayor compensación que la de ver a tanta gente como vi llorando de alegría después de ganar la Copa de Europa.

P. ¿Y Baruk qué dice?

R. ¿Mi perro? Pobre, le he dejado en la perrera. Espero ir a buscarle con este título.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de diciembre de 2006