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El teólogo Forcano afirma que "decir no al cambio es matar la inteligencia"

El autor y sacerdote señala la necesidad de que la Iglesia actualice su doctrina

El sacerdote y teólogo Benjamín Forcano señaló ayer en Granada la necesidad de que la Iglesia Católica revise su doctrina moral para "adaptarla" al momento histórico actual. "Decir no al cambio es matar la inteligencia", advirtió el teólogo, quien está de visita en Granada invitado por las Comunidades Cristianas de la ciudad y el área de Movimientos Sociales de IU. Forcano lamentó que la jerarquía eclesiástica se oponga a los teólogos que pretenden que los católicos tengan "criterio propio" y no sean "un rebaño pasivo".

"Las estadísticas hablan de que un 70% de los católicos no se atiene a las normas oficiales"

"El clima de esperanza de cambio se ha convertido en desaliento y decepción"

Benjamín Forcano, escritor, teólogo y director de la editorial Nueva Utopía y de la revista Alandar, adelantó ayer las claves de la conferencia que hoy pronunciará en el colegio mayor Cardenal Cisneros de Granada bajo el título Cristianismo y sexualidad. Hacia una nueva comprensión. "Es un tema que está en la calle y preocupa a la gente, sobre todo a los católicos", señaló el sacerdote y teólogo, muy crítico con la jerarquía eclesiástica. Forcano recordó que la "gran esperanza" que abrió el Concilio Vaticano II al decretar la puesta al día de la moral de la Iglesia católica, y en concreto de la moral sexual, "se vino abajo" en pocos años. "Y el clima de esperanza se ha convertido en desaliento y decepción", afirmó.

En opinión de Forcano, "la jerarquía eclesiástica sigue manteniendo preposiciones preconciliares, no ha habido apenas renovación y se ha hecho cada vez más patente el desacuerdo entre la normativa oficial y la vida práctica". "Las estadísticas hablan de un 70% que se distancia de los planteamientos oficiales y no se atiene a esas normas", afirma el teólogo, quien no obstante cree que a medio plazo puede llegar una solución, aunque para ello hace falta una premisa básica: que la Iglesia "admita que se ha producido un cambio" en el universo cultural y religioso y que ese cambio "afecta también al cambio de la moral". "La moral en sus principios esenciales no cambia, pero sí cambia el modo de entender esos principios, interpretarlos y aplicarlos en cada situación histórica".

Según Forcano, el rechazo de la jerarquía eclesiástica a aceptar cambios parte de que los miembros de esa jerarquía "están convencidos" de que cambiar las normas supondría "ser infiel a la tradición y contemporizar con ideologías actuales opuestas a la enseñanza que viene del Evangelio". El teólogo insistió en la necesidad de que la Iglesia modifique algunas de sus doctrinas más anacrónicas, como la condena del placer sexual, que, según Forcano, "no deja de ser extraña" .

"La Biblia afirma que Dios creó al hombre y a la mujer y su propia condición sexual incluye no sólo la reproducción, sino el placer. ¿Por qué pues la desconfianza, la condena y hasta la supresión de este placer?", se preguntó el teólogo, quien expuso su propia tesis, compartida con otros autores: "El cristianismo tiene en el seguimiento de Jesús el camino para lograr la plena felicidad. Pero, en el camino y la realización de la vida humana, hay un riesgo especialmente grave y peligroso: el placer sexual, que puede fascinar y situarse en ese camino como un absoluto. Entonces nada mejor que extremar hasta el máximo la vigilancia, el control, el sacrificio y, como medida óptima, la renuncia total".

Forcano criticó también la postura de la Iglesia respecto a los homosexuales y recordó que no hay ningún pasaje bíblico en el que se sugiera que la homosexualidad deba ser condenada. Igual ocurre con los matrimonios homosexuales, sobre los que según el teólogo, tampoco hay referencias negativas en los textos bíblicos. En su visita a Granada, Forcano ha aprovechado también para presentar el libro Iglesia Católica y Homosexualidad, del autor mexicano, Raúl Lugo Rodríguez y que acaba de ser publicado por la editorial que él dirige. Según el teólogo, la obra documenta cómo este rechazo de la Iglesia a los matrimonios homosexuales "no tiene fundamento".

Forcano no se pronunció sobre algunas de las últimas decisiones del arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, pero miembros de las Comunidades Cristianas de la ciudad sí que insistieron en que ellos apoyan la visita del teólogo y que "el pensamiento" de los cristianos de base diverge mucho de los manifestados por el prelado granadino. Forcano, en este sentido, lamentó el recelo de la jerarquía eclesiástica hacia los teólogos. "Lo que pretendemos es que la comunidad eclesial no sea un rebaño pasivo y que se limita a obedecer las normas de la jerarquía, sino que se comporte como una comunidad adulta, con criterio propio, que entienda y decida. Y esto no gusta a ninguna jerarquía", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de diciembre de 2006