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Crítica:EQUIPAJE DE BOLSILLO

Diez imprescindibles

"Ninguna novela es perfecta". "El novelista no tiene por qué ser más que novelista, con eso basta si es buen novelista". Algunos de los grandes escritores "no eran llamativamente intelectuales" y tienen "poco talento para el pensamiento conceptual". El autor británico Somerset Maugham (1874-1965) era así de claro y contundente. Creía que la finalidad de la novela era un arte para deleitar antes que para instruir. Sus novelas así lo pretendían y él lo expresó cuando en los años cuarenta una revista le pidió una lista con las diez grandes novelas de la literatura. Aceptó, hizo una lista "arbitraria" y subjetiva como cualquier lista pero que le sirvió para que años más tarde otra publicación le pidiera ampliar y reflexionar sobre esa selección. El resultado es este libro idóneo para los amantes de la lectura: Tom Jones, de Fielding; Orgullo y prejuicio, de Jane Austen; Rojo y negro, de Stendhal; Papá Goriot, de Balzac; David Copperfield, de Dickens; Madame Bovary, de Flaubert; Moby Dick, de Melville; Cumbres borrascosas, de Emily Brontë; Los hermanos Karamazov, de Dostoievski, y Guerra y paz, de Tolstói.

DIEZ GRANDES NOVELAS Y SUS AUTORES

William Somerset Maugham

Traducción de Fabián Chueca

Tusquets. Barcelona, 2006

375 páginas. 8,95 euros

El volumen se abre con un lúcido ensayo, El arte de la ficción, donde Maugham expone sus ideas sobre el arte de novelar. Desvela, desenmascara y comparte una parte de la intrahistoria del proceso creativo; secretos, trucos, verdades. A continuación escribe sobre los diez autores y sus obras creando un fresco que busca desentrañar la relación entre el autor y la obra creada, a la vez que analiza los valores literarios de su novela. El final se cierra con un ensayo muy ameno por la estructura que emplea al describir una fiesta en la que estarían los elegidos y cómo se comportarían entre ellos de acuerdo con sus reflexiones expuestas páginas atrás. Exalta la literatura como arte y desmitifica al asegurar, por ejemplo, que los autores elegidos eran gustos convencionales y lectores corrientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2006

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