"Debemos jugar más rápido"
El meta Moyà y el delantero Kepa analizan a Italia, el rival hoy de España por la clasificación del Europeo sub 21 y los Juegos de 2008

Después de blindar la portería en Italia con las paradas de Moyà (0-0), España necesita hoy los goles de Kepa si quiere clasificarse para la Eurocopa sub 21 de 2007, en Holanda, y optar a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. La suerte de la selección dependerá tanto de mantener su puerta virgen como de acertar con el marco italiano en la vuelta de la eliminatoria en Palencia (20.30, La 2). Acostumbrada a los éxitos en las categorías inferiores, España no disputa la fase final del Europeo desde hace seis años, y faltó a los Juegos de Atenas. El regreso depende de un grupo de jugadores con experiencia en Primera: Albiol, Melli, Gavilán, Zapater, Silva...
"Sólo hemos jugado cuatro partidos juntos antes de esta eliminatoria", advierte el seleccionador, Iñaki Sáez; "es difícil funcionar como un equipo". El rival, Italia, exige el máximo. "El 0-0 de la ida es peligroso. Y más tratándose de los italianos. No nos fiamos", afirma Kepa. "Son un equipo muy físico, se repliegan muy bien y juntan mucho las líneas. En Italia nos faltó el último achuchón, tomar el mando en el último cuarto del campo y crear más peligro arriba", dice el delantero.
"Son un equipo muy físico, juntan mucho las líneas. Juegan duro sin ser exagerados"
España chocó contra un muro en Módena. El conjunto de Casiraghi se tapa con dos líneas detrás del balón y cede el dominio a la espera del contraataque. "Saben a lo que juegan, conocen sus virtudes. Dependen mucho de su físico. Hay que ser realistas. Así ha ganado Italia el Mundial", analiza Kepa. "Su gran virtud es jugar duro sin ser exagerados ni violentos para que el árbitro no les saque tarjetas. Cuando recibíamos el balón en el medio, nos cortaban el juego con faltas, son muy listos", añade el portero Moyà.
España dominó el centro del campo sin hurgar en la defensa italiana y Moyà salvó el partido en los últimos minutos con tres grandes paradas. "Parece que no están, pero no te puedes fiar. Tuvimos todo el partido controlado y al final se crecieron. A pesar de ser tan jóvenes, le tienen tomada la medida a estas situaciones. Tuvimos suerte de no perder. Muchos juegan en la serie A y tienen la mentalidad italiana de sufrir. Aguantan atrás, te dejan la pelota, no les creas ocasiones y esperan al final para matar", cuenta el portero del Mallorca. "La clave será aumentar nuestra velocidad de juego ofensivo, jugar más rápido. En la ida tocamos mucho en el centro y ellos estaban muy cómodos, muy bien replegados. Palladino y Pelle son la referencia arriba. Por detrás juega Montolivo, un jugador muy frío, con un gran disparo de lejos. Tiene las ideas muy claras, como Aquilani. Tienen su filosofía de siempre, un fútbol especulativo, sin lucir todo lo que pueden. En sus botas hay algo más que saber defender, combinan bien. Los dos equipos hemos tenido mala suerte de enfrentarnos ahora".
Moyà jugó nueve partidos en Primera el curso pasado. Éste espera todavía debutar, lastrado por una rotura del menisco que le dejó un mes y medio sin jugar en pretemporada. "El partido contra Italia fue una reválida para mí, demostré que he vuelto", asegura.
Si Moyà brilló en Módena, hoy le toca a Kepa decantar el cruce con sus goles. El sevillista ha marcado tres tantos en la Liga y dos en la UEFA, lanzado por el "momento dulce" de su equipo: "Mejor no he podido comenzar". Su nombre suena incluso para la selección absoluta. "Si por mí fuera, llamaría a unos cuantos del Sevilla. Como a Puerta", dice el malagueño. El curso pasado marcó seis goles en 26 partidos, y en éste suma ya cinco. España necesita que siga su racha.

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