"Mi tío me da seguridad"
El tenista español ha preparado a fondo el torneo junto a Toni Nadal
Todo el mundo sabe que para ganar en Wimbledon hace falta una muy buena mentalidad, capaz de hacer olvidar todas las zancadillas que el torneo va colocando un día tras otro. A Rafael Nadal la lluvia le impidió jugar el pasado miércoles su partido de cuartos de final contra Jarko Nieminen y tuvo que disputarlo ayer, lo que le supuso una cierta penalización porque tendrá un día menos de descanso que su rival, Marcos Baghdatis. Sin embargo, la ilusión del mallorquín es tanta por haber alcanzado las semifinales, que todo lo supera con una simple sonrisa.
"¿A quien hubiera preferido como rival, a Baghdatis o a Hewitt?", le preguntaron ayer, tras su espectacular victoria sobre Nieminen. Y él no se lo pensó dos veces. "Me toca Baghdatis", dijo; "por tanto, es el que prefiero. Siempre debes pensar que el que te toca es el mejor rival. No puedes estar pensando si tienes que jugar a una hora u otra, o especular sobre tu próximo rival. Lo que te dan tiene que ser lo mejor para ti. Y esa mentalidad es la que tengo. Baghdatis sufrió en el primer partido, pero luego se fue entonando y ahora está a un nivel altísimo. Será un partido difícil. No creo que el 6-0 con que gané mi único partido contra él sea significativo, porque en Indian Wells hacía mucho viento y las condiciones eran muy distintas".
¿De dónde le viene a Nadal esta mentalidad tan positiva? El manacorí concedió ayer la mayor parte del mérito a su tío y entrenador, Toni Nadal. "Ha sabido motivarme y hacerme creer que podía jugar bien también en hierba", confesó ayer. "Preparamos muy bien el torneo. Jugué en hierba sólo un día después de ganar Roland Garros. Entrené en Queen's con Francis Roig y luego jugué allí dos buenos partidos ante Fish y Verdasco y un buen set ante Hewitt antes de retirarme lesionado. Todo aquello me dio confianza. Y luego llegamos a Wimbledon una semana antes con mi tío y estuvimos hablando mucho de todo esto. Siempre sigue a mi lado y eso me da seguridad".
Para Nadal el principal problema cuando afronta un Grand Slam es superar las dos primeras rondas. Algo similar a lo que siempre había afirmado Moyà: "Cuando estoy en la tercera ronda comienzo a ser muy peligroso". Nadal aseguró que a partir de aquel momento comenzó a ver el cuadro de forma distinta. "Dejé de sentirme extraño en esta superficie. Nunca sales como en tierra batida, aquí pueden pasar muchas cosas, pero cada vez te sientes mejor adaptado". Sin embargo, Nadal no quiere ir más allá de la semifinal que le enfrentará a Baghdatis. "Tengo delante un partido muy difícil. Sería estúpido pensar ya en la final".
Antes del partido, Nadal habló con Manuel Santana en el vestuario. "Come on, Rafita", le dijo el único campeón español en Wimbledon (1966). "Cuando pienso en que hace 40 años que él ganó este torneo y que Orantes fue el último semifinalista hace 34 años, me doy cuenta de lo difícil que es conseguirlo. Por eso estoy tan contento".
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.


























































