A las puertas de la Universidad

Una asturiana que aprendió catalán en 11 meses saca la mejor nota

Olaya Fernández llegó al Maresme hace un año y estudiará biología tras lograr el 9,79

Hace apenas 11 meses que Olaya Fernández llegó a Cataluña, y en este tiempo ya se ha convertido en la número uno de la selectividad. Esta estudiante, que nació hace 17 años en Oviedo (Asturias), ha sacado la mejor nota: 9,79. Su próximo reto: estudiar biología en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Olaya no sólo sobresale por su brillante expediente académico, sino también por hablar un catalán perfecto, y eso que no lleva ni un año en Cataluña. Olaya dice que adaptarse al Maresme y al centro donde ha estudiado, el instituto Miquel Biada de Mataró, ha sido "fácil".

En el instituto, además de sobresalir por sus notas, también ha destacado por su sonrisa, que ella dice que "es muy contagiosa". "Siempre me dicen que soy muy risueña". Uno de sus compañeros de clase, Pau, ya le informó, días atrás, de que sería la número uno de Cataluña. "Me lo tomé a risa", explica, aunque Pau acertó en su pronóstico. "En vez de biotecnólogo tendría que ser adivino, dice que tiene premoniciones mientras duerme".

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Durante todo el día de ayer Olaya se convirtió en una auténtica estrella mediática. En las últimas horas, no paró de recibir llamadas y visitas de periodistas, cámaras y fotógrafos. Todos querían conocer a la número uno. Y a todos los atendía con la sonrisa de la excelencia que la caracteriza. Todos acudían con la misma pregunta: ¿Cuál es la fórmula mágica del éxito para ser la mejor estudiante?

El ingrediente fundamental de la pócima, explica Olaya, pasa por hacer codos, y muchos. "Este curso ha sido muy duro, únicamente he podido salir durante tres o cuatro fines de semana", explica. Otro de sus méritos pasa por aprovechar bien sus ratos libres.

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Olaya estudia en Mataró, vive en Òrrius, y todos los días tenía que esperarse un buen rato en el instituto a que su madre la recogiera. Para Olaya, estas horas no eran tiempo muerto, más bien lo contrario. "Entre clase y clase y mientras esperaba, iba a una pequeña sala, hacía los deberes y repasaba", explica. Otra de sus virtudes, hacer los deberes el mismo día en que se los encargan los profesores.

"Me costó elegir qué carrera estudiar", explica, porque asegura que le gustan "muchísimas cosas". Aunque, finalmente, apostó por biología. "Luego, estudiaré bioquímica", pronostica. "Quiero dedicarme a la investigación", aunque asegura que es consciente de que en Cataluña puede ser algo "difícil". "En el instituto disfrutaba mucho en las prácticas en el laboratorio, esto me ayudó a decidir", explica.

Olaya es hija única y se autodefine como una amante de la naturaleza. Prueba de su pasión son las fotografías de plantas y flores que cuelgan en las paredes de su habitación. Y también por su colección de National Geographic, revista a la cual está suscrita. Al lado de la cama, no falta un póster de los Beatles, un cuadro de París -"me encantaría ir"- y un peluche de Milú.

Una enorme pila de libros sobre biología se acumula en la mesa de su dormitorio. "Los he cogido de la biblioteca, este verano quiero leer como una loca", explica. Aunque durante las vacaciones no sólo leerá libros científicos, también tendrá tiempo para viajar: irá a su Asturias natal, y luego, junto a sus dos mejores amigos, también asturianos, recorrerá en tren el sur de Italia.

En su habitación, hay lugar para los libros de misterio e intriga: series como Harry Potter, Sherlock Holmes y las novelas negras de Agatha Christie, aunque su libro preferido es La historia interminable. Tan interminable como el número de 10 que hay en su expediente y su sonrisa de oreja a oreja.

Olaya Fernández, apoyada en algunos de los libros que tiene previsto leer durante las vacaciones.
Olaya Fernández, apoyada en algunos de los libros que tiene previsto leer durante las vacaciones.JOAN SÁNCHEZ

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