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El presidente de Metrovacesa baraja un pacto para frenar a los Sanahuja

El consejo de la inmobiliaria estudiará hoy la OPA de Sacresa

El presidente de Metrovacesa, Joaquín Rivero, estudia sindicar cerca del 36% del capital de la primera inmobiliaria española para frenar la oferta pública de adquisición (OPA) que ha lanzado la familia Sanahuja, propietaria de la inmobiliaria Sacresa, para elevar del 24,3% al 44,3% su participación por 1.590 millones de euros. El consejo de Metrovacesa estudiará hoy la operación, lanzada sin avisar a Rivero.

Ningún accionista de Metrovacesa ha pronunciado todavía en público la palabra hostil para referirse a esta OPA, pero la operación de los Sanahuja amenaza con abrir una guerra interna por el control de la empresa. Un consejo extraordinario tiene previsto analizar hoy la oferta, que no ha sentado nada bien al presidente -no tenía conocimiento de las intenciones de Sacresa-, para decidir si la recomienda o no al resto de accionistas que acudan a la OPA. Los Sanahuja tienen tres de 19 consejeros.

En caso de que la reunión se tuerza, Joaquín Rivero está barajando ya algunas alternativas para frenar a Sacresa. Según han explicado a la agencia Efe fuentes financieras conocedoras de la operación, la sindicación (agrupación de acciones con el compromiso de novender) sería la primera maniobra defensiva. Para ello, el presidente de Metrovacesa cuenta a título personal con un 6,7% del capital. También contaría, en principio, con el fondo de pensiones de las enfermeras holandesas PGGM (8,6%), Bancaja (6%), el empresario Juan Bautista Soler (5,4%), la Caja de Ahorros del Mediterráneo (3,9%), la Caja de Castilla-La Mancha (3%), y otro 3% que aglutina a Caja Burgos, Caja Sur y la Caja General de Granada. En total, un 36% del capital de la inmobiliaria.

Caída de las acciones

La OPA, anunciada el miércoles, se lanza sobre un 20% del capital y ofrece 78,1 euros por acción, pagaderos en metálico, lo que conlleva una prima del 25% sobre el cierre del martes, día anterior al lanzamiento de la OPA. En estos dos días, las acciones se han situado en 74,75 euros, tras subir un 22% el miércoles y bajar un 2,03% ayer.

Fuentes de la inmobiliaria catalana explicaron ayer que la OPA se presentó sin dar cuenta a Rivero porque la normativa obliga a dar a conocer la oferta a todos los accionistas a la vez, y no sólo al consejo. Al equipo gestor de Metrovacesa, sin embargo, le ha sorprendido la forma en la que la familia Sanahuja ha procedido. Oficialmente nadie ha declarado hostil la OPA y tendrá que ser el consejo el que decida finalmente.

Los Sanahuja explicaron el miércoles que su intención es "definir una estructura accionarial en Metrovacesa dotada de un claro socio de referencia que garantice la estabilidad en la gestión y la continuidad estratégica". Pese a respaldar al presidente y al equipo gestor, Sacresa ha remarcado su interés por participar más activamente y ampliar su número de representantes en el consejo de Administración en proporción a su peso accionarial. De alcanzar el 44,3%, le corresponderían ocho o nueve.

Desde que Rivero promovió la fusión de Metrovacesa con Bami (inmobiliaria que él presidía), hace poco más de dos años, el beneficio del grupo ha pasado de 203 millones en 2003 a 381,9 millones el año pasado. Prevé ganar 690 millones en 2006.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006