El IVF aportó al Síndic facturas del 'caso Uncio' que no existían cuando el PSPV pidió verlas

Rafael Vicente Queralt ve "preocupante" que haya 1.200 millones de 'facturas en el cajón'

El Síndic de Comptes, Rafael Vicente Queralt, afirmó ayer en las Cortes Valencianas que el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) le aportó facturas del caso Uncio que el banco de la Generalitat no tenía cuando la diputada socialista Cristina Moreno acudió a su sede para interesarse por los gastos en concepto de atención social que el ex director, José Manuel Uncio, cargó en el año 2003. Los papelitos que le enseñaron a Moreno en el IVF para justificar algunos de esos gastos se convirtieron en facturas cuando la Sindicatura pidió explicaciones. Por otra parte, el Síndic consideró "preocupante" el montante de más de 1.200 millones de pesetas de facturas en el cajón de Sanidad.

Rafael Vicente Queralt, que compareció ayer por la tarde ante la comisión de Economía de las Cortes para explicar el informe de fiscalización de las cuentas de la Generalitat de 2004, dijo que la función fiscalizadora de los gastos sin justificar que Uncio cargó al IVF "ha terminado" y que la Sindicatura "da por zanjado" el caso después de que el instituto le remitiera las facturas de aquellos gastos de atención social del director. A principios de junio del pasado año la portavoz de Economía del PSPV en las Cortes, Cristina Moreno, acudió a la sede del IVF para ver la documentación que había solicitado a raíz del informe del Síndic de Comptes del ejercicio de 2003. El órgano fiscalizador de la Generalitat detectó un gasto de 39.000 euros en concepto de atenciones sociales o de representación, pagados en gran parte con la tarjeta visa de Uncio, especificaba que 6.794 de ellos "difícilmente pueden ser imputables a la actividad propia del instituto financiero" y añadía que esas partidas debían de "regularizarse", es decir reintegrarse, o justificarse documentalmente. Entre aquellos gastos figuraban regalos de boda. Moreno comprobó que muchos de esos gastos estaban documentados sólo con los justificantes de la tarjeta de crédito e, incluso, con simples "papelitos amarillos" del tipo post-it.

Uncio pagó los 6.794 euros al IVF, que, a su vez, aportó a la Sindicatura la documentación que le había pedido. Los papelitos que el IVF había aportado a Cristina Moreno se convirtieron así en facturas, según el Síndic. "O son nuevas, o a mí me engañaron", afirmó Moreno, "lo que a mí me enseñaron no es lo que usted llama facturas". Rafael Vicente Queralt indicó que el mismo equipo auditor que detectó las irregularidades, revisó la documentación y dio por "subsanada" la cuestión. El informe de la Sindicatura correspondiente al ejercicio de 2004 afirma que esos gastos irregulares ya están regularizados. Cristina Moreno preguntó al Síndic si se consideran regularizados porque se ha devuelto el dinero o porque se ahora sí se consideran imputables a la actividad del IVF.

La diputada socialista consideró que la Sindicatura no tendría que haberse quedado con el análisis de la muestra de los gastos que revelaron la irregularidad, sino que tendría que haber investigado toda la partida. Y afirmó que se hubiera hecho así, la cantidad que tendría que haber sido regularizada hubiera sido mayor. Pero el Síndic replicó que eso sería imposible porque implicaría "modificar el informe", algo que no puede hacer sino lo piden las Cortes.

En su explicación del informe de 2004, el Síndic calificó de "preocupantes" los más de 1.200 millones de euros de facturas en el cajón en Sanidad y consideró necesario establecer un nuevo sistema de financiación sanitaria. Rafael Vicente afirmó que el Consell cada vez es más "transparente" y la oposición le acusó de ser "benevolente" con el Ejecutivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 02 de marzo de 2006.

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