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Entrevista:IMANOL ARIAS | Actor

"No sabemos ser humildes a la hora de vender nuestro cine"

Sudadera y camiseta marcan el cambio estético de la vuelta de Imanol Arias (Riaño, León, 1956) al cine. Se acabó temporalmente la transición y llega el estridente y animado mundo del tuneado, que, a golpe de alerones, antenas e increíbles dispositivos, convierte los coches en fantasías personalizadas. Teo, el personaje con el que Imanol Arias vuelve a las pantallas tras cinco años de ausencia, es el propietario de un taller de tuneado. "Tunearte tiene que ver con cambiarte. Se trata de alargar la vida con una transformación", explica el actor.

Timos, incendios, deudas, amores e intrigas se suceden en La semana que viene (sin falta), que se estrena hoy. Ambientada en un barrio del extrarradio e inspirada en Mi pequeño negocio -una cinta francesa que produjo Bertrand Tavernier-, la versión española está dirigida por Josetxo San Mateo. "Es una película idónea para tiempos difíciles en los que hay que buscar historias pequeñas, que llegan al espectador. Se trata de gente que se une para hacer frente a los problemas, que se pelea para salir adelante", asegura Arias.

"El 'tuneado' es una filosofía que empieza a conocerse ahora. Se trata de ir contra el plan 'prever'. Hay que 'tunearse' el alma"

"He sido muy querido por el público y ahora quiero apostar más, conectar con espectadores que son 40 años más jóvenes"

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Pregunta. ¿Qué le atrae del tuneado?

Respuesta. Bueno, es una filosofía que empieza a ser conocida ahora. Se trata de ir contra el plan prever, en contra de las expectativas. Hay que tunearse el alma. En las concentraciones que rodamos en Barcelona y Madrid se reunieron 10.000 personas. Vi que este mundo es muy sociable y que en él hay metido mucho artista. Este concepto se puede aplicar a muchas cosas.

P. ¿También es aplicable a la carrera de un actor?

R. Seguir el plan prever está muy bien al principio de una carrera

hay que empezar adaptándose uno. Pero, al final, se trata de que la sinceridad lo llene todo, el humor y la tragedia.

P. ¿Su vuelta al cine anuncia el fin de Cuéntame?

R. No, a la serie le quedan todavía dos años más y no la quiero abandonar. De alguna manera, su fin marcará también el de una época de la televisión. Tal y como se hace, la televisión se va a acabar. Los programas podrán descargarse en los móviles y el negocio irá hacia las celdas de los canales de pago.

P. ¿La serie ha marcado una tendencia que siguen ahora los directores de cine?

R. Hay un elemento nostálgico y revisionista en muchos frentes. España parece que siempre tiene una gran carga histórica que le hace mirar para atrás, pero todavía hay muchas cosas que no se han contado.

P. ¿Ha sido difícil salirse del papel de Antonio Alcántara?

R. En el rodaje a veces decía: "Espera, vamos a repetir, que me ha salido Alcántara". Ese personaje está muy armado, tiene muchos elementos de conexión con la realidad. Aparentemente, te inunda, te da color, es como un traje hecho a medida. Pero la realidad es que precisamente por eso te lo puedes quitar de encima sin mucho problema. Teo, el protagonista de la película, está más mezclado, tiene elementos como la velocidad y la soledad que le empujan a estar vivo.

P. Además de protagonista, también participa en la producción de la película.

R. Mi secreto como productor es no preguntar dónde se cobra esto. Lo hago en función de ayudar. Es decir, creo que si encareces una película, la destruyes. Lo importante es que el trabajo se vea en pantalla. En un plano más personal, siempre pienso como productor que las películas me eligen a mí. En esta ocasión he hecho también de productor ejecutivo, así que he estado en el rodaje incluso cuando no me tocaba.

P. Después de esto, ¿piensa entrar más a fondo en la producción?

R. Desde que fundamos Indigo Media hemos producido muchas películas y, sí, hay algunos proyectos en marcha: Cyrano Fernández o Spanish -un guión de Guillermo Arriaga que se rodará en Valencia-.

P. ¿Tiene ganas de empezar nuevos proyectos también como actor?

R. Bueno, es importante no quedarte dormido, no adocenarte. No me quedan tantas cosas por hacer. He sido muy querido y he estado muy bien tratado por el público y ahora quiero apostar más, conectar con espectadores que son 40 años más jóvenes. En Cuéntame hemos pasado de rodar dos temporadas de 13 capítulos al año a rodar una de 17, y esto me deja más tiempo, pero quiero acabar bien la serie.

P. Dice que La semana que viene (sin falta) es una película de tiempos difíciles. ¿Por qué?

R. Difícil porque hay mucho cine. El impacto y los eventos alrededor de una película los controlan los grandes y la gente tiene más limitado el dinero para salir. Aquí la gente del cine es mejor haciendo películas que comunicándolas. No sabemos ser sinceros y humildes a la hora de venderlas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006