Crítica:POP | C. Bailey RaeCrítica
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Demasiada aceleración

Debe ser cosa del (comprensible) pánico que atenaza a la industria de la música. Regularmente, la maquinaria del marketing se pone a pleno rendimiento y los lanzamientos se aceleran hasta el paroxismo. Corinne Bailey Rae empezó a sonar en las radios europeas a finales de año con canciones tan seductoras como Like a star y Put your records on. Siempre hambrientos de caras nuevas, los medios británicos se han apresurado a proclamarla como una de las rotundas realidades de 2006. La discográfica EMI ha flexionado sus poderosos músculos, y la dulce chica de Leeds está siendo presentada por toda Europa como la nueva Erykah Badu o la reencarnación de Billie Holiday. Su primer disco grande no se edita hasta el 6 de marzo pero ya tiene previsiones de ventas millonarias. En Madrid, la delegación española de EMI echó el resto y llenó el Morocco hasta niveles peligrosos (y con el catering de las grandes ocasiones). Pero lo que vimos fue poco más que una grata actuación de pub clasemediero.

Corinne Bailey Rae

Corinne Bailey Rae (voz, guitarra, percusión), Oroh Angiama (bajo), Jan Ozveren (guitarra), Sam Agard (batería), Alexander Bennett (teclados). Sala Morocco, Madrid. 31 de enero.

Despojada de la cuidadosa producción discográfica, sin metales ni coros, Corinne Bailey Rae se presenta al frente de un cuarteto funcional, que es otra forma de decir "extremadamente soso". Ella posee encanto personal y remata sus gorgoritos con simpáticos aleteos de brazos. En realidad, su primera cosecha de canciones no da para rellenar dignamente un concierto, y más cuando -cuál ducha escocesa- va alternando entre temas intimistas y piezas con cierto nervio. Aunque el disco resulta confortable, lo que escuchamos en directo no justifica los superlativos. Tiempo al tiempo y todo eso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 01 de febrero de 2006.