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Reportaje:

"Ganará Brasil", palabra del 'Kaiser'

Beckenbauer dice en Madrid que España sólo tendrá un 8% de las entradas durante el Mundial

La gira promocional del Mundial de Alemania, encabezada por el presidente de su comité organizador, Franz Beckenbauer, pasó ayer por España con una escala en el jardín de la embajada alemana y otra en el casino de Madrid. Hubo ensalada de patatas y salchichas de Westfalia, regadas con cerveza como manda el guión. También hubo un a gran expectación para recibir al Kaiser. Los salones de piedra de la sede diplomática se llenaron de niños, periodistas, funcionarios y políticos ansiosos por ver aparecer a este hombre mágico. Cuando por fin dio la hora se abrieron dos puertas laterales y allí, sentados en una cámara recoleta, apareció el futbolista alemán más famoso del planeta charlando con aire confidencial con el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, y su segundo, el fotogénico Rafael Blanco. Una ola de fotógrafos acudió en tromba para regocijo del héroe bávaro: "No sabía que había tantos fotógrafos en Madrid".

Ronaldo, anunciado por el servicio de protocolo, dio plantón al mítico ex jugador alemán

Quienes le ven con frecuencia afirman que donde está Beckenbauer siempre hace un tiempo ecuatorial. Es su condición de dios solar, de hombre predestinado, de tipo con suerte. Ayer se plantó ante un micrófono en el jardín de la embajada, elevó los ojos, la luz de la tarde le doró la piel tostada, y señaló al cielo con majestad. No había ni una nube. Dijo: "Aquí me encuentro, disfrutando del sol español. Del buen clima".

Los discursos de Beckenbauer son el reflejo de su personalidad como jugador. No asume ni un centímetro de riesgo. Cuando le preguntaron por el favorito para ganar la Copa del Mundo declaró: "Brasil". Al interrogante de quién será el mejor jugador del torneo, vaticinó: "Ronaldinho".

Beckenbauer está embarcado en una gira que le llevará por todos los países participantes. El lunes visitó Praga, en donde fue recibido por Václav Klaus, el presidente checo. De allí viajó a Suiza. En Berna lo esperaba el presidente del consejo federal, Moritz Leuenberguer. Mañana la comitiva hará una parada en Londres. Según la FIFA, el primer ministro británico, Tony Blair, no quiere perder la ocasión de recibir personalmente a uno de los mitos de su infancia. Lo hará en Downing Street.

Tras el aperitivo del mediodía la capital española ofreció una cena a la que Beckenbauer acudió con la esperanza de estrechar la mano de un individuo que le supera en popularidad. En el casino de la calle Alcalá, en Madrid, el presidente de la organización de Alemania 2006 se dispuso a encontrarse con Ronaldo. Estaba previsto en el protocolo. Pero, por algún motivo, Ronaldo no asistió.

A falta de Ronaldo, el comité de bienvenida estuvo compuesto por Luis Aragonés, Bernd Schuster y Emilio Butragueño. En su discurso el Kaiser no pudo evitar un guiño insolente a Luis. Con entonación de locutor de radio dijo: "Luis, cometiste un error al meternos aquél gol que adelantó al Atlético en la final de la Copa de Europa de 1974. Nos enfureciste".

Acto seguido se ofreció un pase de la película Ballero de Ravel. El chiste fue oportunamente explicado por Beckembauer. La cinta abarcó tópicos alemanes relacionados con la pelota. Sólo faltó conectar con Carlomagno. A tres metros de la pantalla languidecieron Butragueño y Luis Aragonés, que compartieron velada. Más sombrío, solo, a dos sillas de distancia, Schuster hizo escorzos para no quedarse dormido.

Durante el acto, Beckenbauer informó que la federación española sólo dispondrá del 8% de las entradas para los partidos que jugará España en la primera fase. En Leipzig (contra Ucrania), 2.900 entradas; en Stuttgart (Túnez), 3.700; y en Kaiserslautern (Arabia Saudí), 3.200.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de febrero de 2006