Reportaje:MERCADOS

El Ibex 35 tantea el 10.800

Las retiradas de beneficios impiden un tirón más importante

La Bolsa española termina este ejercicio con una ganancia que se acerca al 20% y con un ambiente en el que se impone la búsqueda rápida de beneficios. Las últimas sesiones han sido un constante toma y daca entre la inversión a corto y a medio plazo y el Ibex 35 gana el 0,51% hasta el jueves.

El Ibex 35 se ha contagiado en estas últimas sesiones del ambiente festivo y hasta el pasado jueves sólo ha acumulado una subida del 0,51%. En el conjunto del año, este índice ofrece una ganancia total que se acerca al 20%, una cifra que sólo los muy optimistas se atrevían a soñar hace 12 meses, cuando la escalada del precio del petróleo y la debilidad de la economía dibujaban un panorama poco atractivo para la renta variable.

En estas últimas sesiones, la inversión a corto plazo, siempre ávida de beneficios, se ha cruzado en el camino de aquellos que saben que el mercado sigue funcionando aunque se cierre el ejercicio. Las tomas de posiciones de estos últimos inversores se han encontrado casi siempre con un papel que ha impedido ese tirón alcista del final del año con el que soñaban algunos.

La inmovilidad ha sido el resultado final de una semana atípica y en la que sólo en la sesión del martes se lograba un avance del 0,46%. Los máximos de cada sesión quedaron como testimonios de lo que pudiera haber sucedido sin los "golpes de mano" de la inversión a corto. Aun así, el Ibex 35 marcaba un máximo intradía en 10.811,90 en la sesión del pasado jueves, lo que le situaba tan sólo un 1% por debajo del máximo anual.

Una de las características de estas sesiones ha sido el descenso de la actividad, con una media diaria de contratación de 1.853,21 millones de euros, frente a los 3.075 de la semana anterior. Las operaciones "abiertas" cayeron hasta los 1.223,17 millones de euros de media diaria, cuando la semana anterior se alcanzaron los 2.047,77 millones.

Para muchos inversores, el ejercicio ya estaba terminado hace algunas semanas, razón por la cual se han tomado estas sesiones con mucha tranquilidad y sin asumir riesgos que pusieran en peligro parte de las sustanciosas ganancias acumuladas.

Entre los indicadores económicos publicados en estos días destaca el PIB español del cuarto trimestre, que creció a un ritmo similar al del tercero, el 3,5%, según el Banco de España. Ese crecimiento ha permitido que los beneficios empresariales hayan mantenido su avance y se hayan constituido en el verdadero motor del mercado en unos momentos en los que la subida del precio del petróleo es una amenaza constante.

Las subidas de los tipos de interés que han provocado las tensiones inflacionistas derivadas del encarecimiento del precio del crudo suponen una amenaza a medio plazo para la renta variable, aunque por el momento los analistas consideran que el BCE será muy prudente con los ajustes monetarios. La inflación, por el momento bajo control, tendrá la última palabra.

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