30 meses de cárcel para un motorista que atropelló mortalmente a un peatón

El conductor se saltó un semáforo y lanzó a la víctima a 15 metros

Pere Ríos

La Audiencia de Barcelona ha condenado a dos años y medio y un día de prisión a un motorista que arrolló a cuatro peatones al saltarse un semáforo en rojo. Uno de ellos fue proyectado a una distancia de 15 metros como consecuencia del impacto y falleció al cabo de unos días por las heridas sufridas. La sentencia considera que se trata de un homicidio por imprudencia grave y la pena comportará el ingreso en prisión del motorista.

La sentencia de la Sección Sexta de la Audiencia de Barcelona confirma íntegramente la que dictó en febrero de este año el Juzgado de lo Penal número 16. La condena ya es firme, aunque el abogado del conductor anunció ayer que presentará recurso extraordinario de amparo ante el Tribunal Constitucional y, si es necesario, pedirá el indulto al Gobierno.

Los hechos ocurrieron el 8 de enero de 2003 por la mañana en la avenida de la Meridiana de Barcelona, cuando una motocicleta de gran cilindrada conducida por Ángel Jesús Ruiz Requena rebasó dos semáforos en ámbar y otro en rojo a 60 kilómetros por hora en la confluencia con la avenida de Rio de Janeiro. En la sentencia se explica que el motorista no se apercibió de que los peatones estaban cruzando la calle, no realizó ninguna maniobra evasiva y siguió circulando entre los vehículos que estaban parados.

El peatón que salió peor parado fue un hombre de 37 años y padre de dos niñas gemelas de un año, que fue despedido a 15 metros y falleció cuatro días después por traumatismo craneoencefálico. Otra mujer padeció una fractura de pelvis y estuvo casi 10 meses de baja, una cuarta sufrió heridas diversas de las que tardó cuatro meses en curar y otro hombre no se recuperó hasta al cabo de dos meses. Todos fueron indemnizados por la compañía aseguradora de la motocicleta, incluida la viuda de la víctima, aunque ésta no renunció a las acciones penales.

La sentencia condenatoria asegura que "resulta incalificable desde un punto de vista humano" la conducta del motorista, quien aseguró en el juicio que sufrió un "bloqueo mental" y no frenó, aunque también admitió que sabía que el neumático trasero de la motocicleta estaba desgastado y que un frenazo le hubiera comportado una caída.

El tribunal asegura que "no se trata de imponer condenas ejemplares", pero añade que la cuantía de la pena ha de ser para que ingrese en prisión porque a menudo se transmite la idea de que una muerte causada por accidente de tráfico siempre comporta una pena mínima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 10 de noviembre de 2005.