El crítico de cine Thierry Jousse presenta su primera película en el Sevilla Festival

El certamen hispalense, dedicado a la cinematografía europea, vivió ayer su séptima jornada

A veces, un crítico de cine opta por cruzar la frontera y hacer saltar sus inquietudes de las líneas de un periódico a las imágenes proyectadas en una pantalla. Eso es lo que ha hecho el francés Thierry Jousse (1961), que ayer presentó en Sevilla su primera película, Los invisibles. Jousse ha tratado de reflejar la obsesión por la música y "el efecto que ésta produce en el espíritu y el alma de los personajes", explicó ayer el artista. "Espero que los espectadores sean partícipes de esta obsesión", añadió. La banda sonora, casi una protagonista más de la película, está compuesta por Noël Akchote.

Pantalla en negro. La sala de cine, a oscuras, se inunda entonces de un cúmulo de voces telefónicas que se entrecruzan sin sentido. Poco a poco, una áspera música electrónica se abre paso y marca un ritmo desordenado a las conversaciones. La pantalla se ilumina y aparece un complejo equipo de sonido, plagado de cables. Un hombre desnudo escucha todo a través de unos auriculares. Absorto, registra todos los diálogos, recogidos de una línea telefónica erótica, y los mezcla en el ordenador con su propia música.

Así presenta Thierry Jousse, en los primeros minutos de Los invisibles, todos los elementos sobre los que trata su primera película: amor, sexo, comunicación y música. La obra se proyectó ayer en la Sección Oficial del Sevilla Festival de Cine.

Jousse explicó su paso de la crítica a la dirección de cine como "algo natural". "No ha sido demasiado complicado, muchos directores de mi generación han hecho lo mismo", señaló. Esa procedencia de la prensa especializada es, para el creador galo, "un factor de motivación, pero también una pesada carga, ya que debemos cargara con todas las imágenes que hemos visto". Aun así, Thierry Jousse dijo que su pasado era "más una ventaja que un inconveniente".

¿Y qué sensación produce el situarse en la diana de las saetas de los críticos, en vez de ser uno de ellos? En el caso del novel francés, la experiencia fue bastante buena. "Reconozco que se debe a que la acogida que tuvo en Francia, y en especial en el Festival de Cannes, donde se exhibió en la Sección de la Crítica. (....) fue positiva. Mis antiguos compañeros no se cebaron conmigo", dijo.

Thierry Jousse conoció, durante el rodaje, las dificultades que entraña pasar a imágenes las ideas plasmadas en los papeles de un guión cinematográfico. "Por ejemplo, muchas de las escenas ocurren a oscuras. Una idea muy arriesgada en una primera película". Una oscuridad necesaria, por otro lado, según el director, para crear la atmósfera propicia de unos "encuentros sexuales entre los personajes que, mezclados con la música y el sonido electrónico, crean esa fascinación envolvente en los espectadores que yo quería conseguir".

La música de Los invisibles, casi un personaje más, está compuesta por Noël Ackhote, amigo personal de Jousse, que interpreta en la película al compañero músico del protagonista: Bruno (Laurent Lucas). La obsesión por el sonido y el ritmo que respira Bruno es su única arma para buscar a la mujer de la que está enamorado, y con la que sólo ha estado en una habitación de hotel a oscuras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 10 de noviembre de 2005.

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