Un golpista que nunca llegó al alto mando militar

El coronel Lucio Gutiérrez, que nunca había ocupado puestos de mando en las Fuerzas Armadas ecuatorianas, saltó a la luz pública al encabezar, en 1999, una intentona golpista contra el entonces presidente Jamil Mahuad.

Gutiérrez fue dado de baja del Ejército y encarcelado. Pero una amnistía firmada por el Congreso le abrió la puerta no sólo a la libertad, sino a la vida política. Al salir de la cárcel, Gutiérrez fundó un partido de tendencia populista, Sociedad Patriótica, que contó con el apoyo de organizaciones indígenas y de extrema izquierda. Gutiérrez ganó las elecciones en 2002 y asumió la presidencia de Ecuador el 10 de enero de 2003.

Pero su Administración fue desgastándose rápidamente al dar la espalda a su electorado, en medio de crecientes acusaciones de nepotismo y abuso de poder. "No soy dictador, sino dictócrata, porque soy duro con las clases altas y demócrata con los pobres", dijo.

El principio del fin llegó cuando Gutiérrez destituyó arbitrariamente a la Corte Suprema de Justicia, al Tribunal Constitucional y al Tribunal Electoral. En reemplazo de la Corte legítima designó a abogados desconocidos que dictaron rápidamente una amnistía para varios ex mandatarios prófugos de la justicia, entre ellos el ex presidente derrocado Abdalá Bucaram, acusado de corrupción. Gracias a esta operación, Gutiérrez se garantizaría el apoyo parlamentario del partido de Bucaram. El retorno de este último a Ecuador fue el detonante de la revuelta popular que provocó la caída, el pasado 20 de abril, de Lucio Gutiérrez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 15 de octubre de 2005.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50