Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ESTRENOS | 'Los hermanos Grimm'

Terry Gilliam se sumerge en el mundo de los Grimm

El director afirma que en Hollywood lo "consideran un loco con el pelo largo"

Terry Gilliam (Minneapolis, 1941) abandonó un día Estados Unidos y amenazó con renunciar a la ciudadanía si le obligaban a combatir en la guerra de Vietnam. Hoy es ciudadano británico y vive en Londres. A sus 64 años, es como un niño grande, bromista y simpaticón.

Gilliam va por la vida con su visión cínica y a la vez romántica del mundo. Es un autor incómodo para Hollywood, donde, según él, le consideran "un loco con el pelo largo". Se ha ganado tal fama, en parte debido a películas antiestadounidenses, como El ejército de los doce monos, una especie de profecía posapocalíptica. Ha sido guionista y, en ocasiones, actor de Monthy Python's, una de las más geniales series de televisión. Según la crítica, su obra maestra es sin duda, Brazil. La mostra de Venecia le otorgó el León de Plata en 1991 por El rey pescador. Gilliam ha regresado ahora al Lido veneciano con Los hermanos Grimm, que participa en la competición oficial y se estrena hoy en España.

MÁS INFORMACIÓN

La película se desarrolla en el siglo XIX, en un universo surreal, en medio de castillos y bosques. Durante la ocupación napoleónica, los hermanos, Will (Matt Damon) y Jacob Grimm (Heath Ledger, presente en la mostra con Brokeback mountain y Casanova), escritores de fábulas, se sumergen en la supersticiosa Alemania campesina de la época. A cambio de dinero dicen que espantan monstruos, pero el iluminismo francés les despoja de toda farsa. Se ven obligados a enfrentarse a un bosque encantado, donde las jóvenes desaparecen misteriosamente, cortesía de una bruja (Mónica Bellucci). "Al inicio, los hermanos Grimm aparecen como dos jóvenes modernos que van liberando los pueblos de brujerías, pero en realidad son unos farsantes. Al final, se ven envueltos en un mundo, que en apariencia es idéntico al de las fábulas que los Grimm han coleccionado. Las fábulas se convierten en realidad y la realidad se cruza con la fantasía", dice el director.

En la infancia de Gilliam, las fábulas estimularon su fantasía y han sido el motor de esta película. "Soy una víctima de las historias de los hermanos Grimm. Desde que comencé a leerlas no he podido parar. En las fábulas se encuentran elementos de fantasía extraordinarios". El autor de Las aventuras del Barón Münchausen ha pasado su vida trabajando alrededor de la fantasía. ¿Por qué? "Mi cabeza está estructurada como una fábula y todas mis películas son fábulas. Trabajar con la fantasía es algo serio. En este filme, he querido explorar las cosas que realmente siento, como el bosque, la textura de los árboles...". La película ha sido rodada en el corazón de Umbria, en el centro de Italia. Gilliam considera que Los hermanos Grimm es su trabajo más fantástico y la producción más grande de su carrera. "Para darle una atmósfera de fábula, no podía hacerlo en un bosque o en un pueblo real, porque sabía que no existía nada igual a lo que había imaginado. Es por esto que hemos debido crear todo: las granjas, los castillos, hemos adiestrado caballos". Sobre algunos de sus colegas, como Lucas y Spielberg, opina que han arruinado el género. "Visualmente son extraordinarios, pero la fantasía no les interesa, tal vez porque han visto demasiadas películas. Lucas se ha dejado seducir por la tecnología. Spielberg es bueno cuando trabaja con sus memorias de infancia, no cuando copia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2005