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Reportaje:

Los cazarrayos

Tres detectores de rayos ayudan a predecir la intensidad de las lluvias

Al científico Benjamín Franklin se le acumularía el trabajo: en los últimos cuatro días se han registrado 36.000 rayos en Cataluña, según las cuentas del Servicio Meteorológico de Cataluña (SMC). Desde abril de 2003, un sistema detecta las descargas eléctricas atmosféricas y su situación geográfica con una precisión de hasta 500 metros, así como su intensidad y potencia.

Son las 10.00.44 del miércoles (hora solar). Como indica la pantalla del SMC en Barcelona, se acaba de producir un rayo de múltiples descargas en la ciudad de Tarragona. Aparece el dibujo de su recorrido, con sus seis descargas, y datos como la duración total (900 milisegundos) o intensidades estimadas de acuerdo con las estadísticas. Si un ramal se desviara más de cinco kilómetros se contaría como otro rayo.

Antes de los sistemas de detección de rayos, los días de tormenta eran aquellos en los que el observador meteorológico oía truenos. La radio ha sustituido al oído. Las descargas eléctricas atmosféricas generan emisiones de radio en un amplio rango del espectro. Los rayos entre nubes generan habitualmente radiaciones de alta frecuencia; los que van de las nubes a tierra emiten ondas de baja frecuencia. La red SAFIR, del SMC, detecta en tiempo real ambos tipos de relámpagos en el conjunto de Cataluña. Esta red está formada por las estaciones de Castellnou de Seana (El Pla d'Urgell), Muntanyola (Osona) y Begues (Baix Llobregat), que triangulan la posición del rayo y el sistema de procesamiento en la sede del SMC. Un futuro cuarto sensor cubrirá zonas oscuras y garantizará el servicio, afirma Nicolau Pineda, técnico del SMC.

La fiabilidad del sistema es del 90%, tal como ha validado el investigador Joan Montanyà, de la Universidad Politécnica de Cataluña, que busca tormentas en su furgoneta con antenas y sensores electrostáticos. También mide relámpagos en la torre que ha instalado en Niu de l'Àliga, en Alp (Cerdanya).

La capacidad de detección de los rayos entre nubes, de la que no disponen otros sistemas como el del Instituto Nacional de Meteorología (INM), permite al centro catalán hacer previsiones de lluvias a corto plazo. Estas descargas preceden a la lluvia: un rayo por minuto será leve; 10 rayos, fuerte; 100 rayos, severa.

La densidad anual de las tormentas es muy variable. Durante 2004 se registraron 84.000 rayos en las comarcas catalanas; tormentas como la del 20 de agosto o el pasado martes pueden sumar el 10% de un año. ¿Cambia el clima? "Hará falta analizar más años", advierte Pineda.

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