Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
GENTE

Carlos Iglesias retrata en el cine la emigración española

Rodada en Suiza, la película narra en un tono de comedia dramática la lucha de una familia por adaptarse al nuevo lugar de residencia y los años de trabajo

El actor y, desde ahora, guionista y realizador Carlos Iglesias rueda en Suiza la película 1 franco, 14 pesetas, con la que se sumerge en sus recuerdos de infancia, transcurrida en el país alpino en los años sesenta. Coprotagonizada por Nieves de Medina, esta ópera prima intenta demostrar, según Iglesias, "lo bien que fuimos tratados los emigrantes españoles y lo mal que tratamos ahora a nuestros propios inmigrantes".

La carretera de montaña, de típica postal suiza, se interna en los Alpes Orientales hasta llegar al pueblecito de Unterwasser. Esta localidad, situada en un espléndido valle, se encuentra cerca de la frontera con Liechtenstein y es en invierno una pequeña estación de esquí. Es aquí donde Carlos Iglesias, el popular protagonista de la serie televisiva Manos a la obra, y su equipo ultiman el rodaje de 1 franco, 14 pesetas.

Carlos Iglesias pasó aquí varios años de su vida, de los que le queda un correcto manejo del alemán e inmejorables recuerdos. Su película es "una historia de inmigración contada al revés, donde el auténtico dramatismo está en la vuelta a España", comenta Iglesias, para quien el retorno al país de origen desde las verdes e idílicas montañas suizas fue "una experiencia traumática en la que me sacan del paraíso para meterme en el barrio de San Blas", en la periferia de un Madrid gris y empobrecido.

Esta experiencia positiva de emigración ha sido contrastada en numerosas entrevistas que el realizador novel realizó con otros ex emigrantes durante los cuatro largos años de búsqueda de financiación del proyecto y preproducción. La conclusión fue definitiva: él no era el único que había vivido el retorno a España como un drama, sino que había sido una experiencia común a muchos hijos de la emigración. Del país destaca dos características fundamentales: "Los extranjeros cobrábamos los mismos sueldos que los suizos y teníamos acceso a las mismas viviendas en las mismas condiciones". En su opinión, "no puede decirse lo mismo de la inmigración que España recibe hoy".

1 franco, 14 pesetas narra las aventuras de Martín, Pilar y Marcos, obligados a emigrar tras quedar en paro después de los reajustes de la industria española a comienzo de los sesenta. Ante la dificultad de obtener un contrato de trabajo en el consulado suizo, deciden realizar el viaje, pero tendrán que atravesar los controles aduaneros haciéndose pasar por turistas. Así comienza la andadura de la familia, en la que Iglesias interpreta a su propio padre, en un nuevo país y una nueva cultura. El realizador comenta que "el inmigrante es, en general, un llorón. Pero en mi película, el inmigrante sale de una España profunda y oscura para llegar a una Europa liberal, tolerante y con una calidad de vida y de educación estupendas".-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 2005