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El Gobierno dice que legislará si no hay acuerdo en la reforma laboral

Caldera asegura que el tiempo no será un problema en el proceso

El secretario general de Empleo, Valeriano Gómez, pronunció ayer la frase que ha estado evitando desde que arrancó el proceso de reforma laboral. Si la mesa tripartita no alcanza un acuerdo, el Gobierno lo solucionará "tomando decisiones, y los agentes sociales, dando sus opiniones", una opción hasta ahora descartada. El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, añadió que el tiempo no será un problema.

La referencia de Valeriano Gómez a la posibilidad de legislar sobre el mercado de trabajo aun sin acuerdo de empresarios y sindicatos representa un cambio de rumbo en la estrategia mantenida hasta ahora. El Gobierno abrió oficialmente la negociación sobre el mercado de trabajo en marzo y desde entonces ha condicionado la adopción de medidas a que los agentes sociales las apoyaran, al menos en las cuestiones fundamentales.

Tras varias acusaciones de pasividad por parte del sindicato Comisiones Obreras, el responsable de Empleo modificó ayer el discurso. Si finalmente no hay un acuerdo, "cuando pase un tiempo, el Gobierno lo solucionará", señaló Gómez tras reunirse con una delegación del Fondo Monetario Internacional, con la que conversó sobre el diálogo social. En la misma línea, añadió que el Gobierno "no renuncia a gobernar".

Valeriano Gómez aludió también a los plazos. Aunque en principio el Ministerio de Trabajo fijó julio como fecha óptima para un acuerdo, el responsable de empleo matiza: "Merece la pena agotar el tiempo que sea necesario". Este departamento convocará una reunión tripartita antes de agosto y reiteró que no habrá documento de propuestas hasta que la negociación avance más.

El ministro de Trabajo terció ayer en el debate con argumentos similares a los de Gómez en lo que respecta a los plazos. "El tiempo da igual, no es tan importante, lo importante es el contenido del acuerdo", señaló Jesús Caldera en Santander, donde compareció junto al presidente de Cantabria para presentar un convenio de inmigración firmado con esa comunidad. El ministro consideró lógico que existan "posiciones distantes entre trabajadores y empresarios" y aseguró que el Gobierno trabaja para "combatir la precariedad y conseguir empleo estable".

También desde Santander, en este caso en los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, se refirió a otras cuestiones económicas. Méndez cree que el fenómeno de las deslocalizaciones está sobredimensionado. "Hay una proyección sobredimensionada y pensamos que deliberada de las consecuencias de las deslocalizaciones", señaló en la inauguración del curso El futuro del trabajo, nuevos derechos laborales y sociales. El líder de UGT indicó que la mayoría de los flujos financieros siguen dirigiéndose a los países desarrollados. "Sólo el 10% de las inversiones van dirigidas a China".

Inversiones europeas

Respecto a las inversiones extranjeras en la UE en 2003, que rondaron los 77 millones de euros, Méndez aseguró que un 97% se dirigieron a la Europa de los Quince. Las inversiones que acomete la propia UE ofrecen los mismos porcentajes: el 97% se dirigieron a países comunitarios.

"Incluso, una vez firmado el Tratado de Adhesión por los países del Este, ha habido un frenazo a las inversiones ", afirmó. Según Méndez, las organizaciones sindicales de la zona denuncian que las empresas multinacionales compran empresas financieras o de servicios básicos de la región y se produce un retorno de los beneficios hacia los países de origen de las multinacionales. "Lo que están provocando las privatizaciones son pérdidas de empleo", añadió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2005