Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:TENIS | Rafael Nadal, campeón del torneo de Roland Garros

¡El rey de París!

Rafael Nadal vence al argentino Mariano Puerta en cuatro 'sets' y se proclama a los 19 años el mejor en tierra batida

Era difícil de soportar anímicamente. Rafael Nadal se emocionó. Se le saltó alguna lágrima, a pesar de que le cuesta llorar, y sus ojos se nublaron mientras se dejaba caer a la pista de espaldas después de que el argentino Mariano Puerta lanzase fuera su último drive. El español había sufrido. La final de Roland Garros fue un gran espectáculo, una batalla de pasión y sufrimiento. Y, a pesar de sus sólo 19 años, Nadal la resistió estoicamente. Fue capaz de controlar sus emociones, supo encarar la presión en los momentos decisivos y acabó recogiendo el premio, su primer título del Grand Slam: 6-7 (6-8), 6-3, 6-1 y 7-5 en 3 horas y 24 minutos. No sólo es el mejor en tierra batida, sino que, con su carisma y su garra, se ha convertido en una figura del deporte mundial.

Aquel décimo juego lo cerró llegando a una dejada mortal y voleando después dos veces

Así lo entendieron todos los espectadores cuando Nadal se levantó, saludó a Puerta, lanzó sus brazos al cielo, se arrodilló junto a la red y se fue disparado hacia el palco para agradecer al rey Juan Carlos su presencia y dedicar su gesta a su nieta recién nacida. De inmediato saltó por el de autoridades hasta el de los jugadores. Y en él se desbordó la emotividad. Se abrazó a sus tíos Rafael, Miquel Àngel y Toni, su entrenador. Corrió después hacia sus padres, Sebastián y Ana María, unas hileras más arriba. Besó a su hermana Maribel. Toda la familia sentía que acababa de lograr un objetivo en el que todos han colaborado.

"Quiero agradecer al Rey y a la Reina su presencia", dijo Nadal por los altavoces de la cancha tras recibir el trofeo de manos de su admirado Zinedine Zidane, futbolista del Madrid. "Gracias a mi familia; a mi equipo; a mi tío Toni, que me ha estado ayudando desde muy pequeño y sin quien ahora probablemente no estaría aquí. Y también felicito a Mariano por cómo ha jugado". Y Puerta le respondió: "Felicito a Rafa. Es el mejor".

El primer título de Roland Garros le llega a Nadal en su primera participación, algo que antes sólo había logrado el sueco Mats Wilander en 1982. Se convierte, de paso, en el octavo español que gana el torneo parisiense, por detrás de Manuel Santana, Andrés Gimeno, Sergi Bruguera, Carlos Moyà, Albert Costa, Juan Carlos Ferrero y Arantxa Sánchez Vicario, y entre todos suman 12 triunfos. Tras haber ganado al número uno, el suizo Roger Federer, y a Puerta, nadie duda de que, hoy por hoy, es el mejor en tierra. Sus 24 victorias consecutivas lo acreditan y le sitúan tercero en la clasificación mundial y segundo, con los mismos puntos que Federer, en la anual, pues en 2005 lleva seis torneos y siete en total. Camino de París, ya había conquistado sus dos primeros masters series: Montecarlo y Roma.

La final fue un compendio de los valores que ha ido demostrando Nadal en estas dos semanas.Puerta fue el adversario que le puso en más apuros. No sólo le ganó el primer set, sino que sirvió con 5-4 para ganar el cuarto y dispuso de tres bolas decisivas que el balear salvó de forma admirable. Aquel décimo juego lo cerró Nadal llegando a una dejada mortal y voleando después dos veces. Increíble. Salvó un punto perdido y Puerta ya no se levantó.

Pero esta misma situación se había producido en múltiples ocasiones. Ningún punto debe darse por ganado contra Nadal, porque puede permitirse un desgaste físico impresionante. Va a por todas, no da ninguna pelota por perdida y acaba más entero que su contrincante. "Será una leyenda", concluyó Puerta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2005