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30 años de flamenco, en imágenes

Manzano y Lamarca cuentan 30 años de arte jondo en un libro y dos exposiciones

La música no se oye, pero ahí está el flamenco: misterio, emoción, naturalidad, risa, elegancia, libertad. Son fotografías de los últimos 30 años, la historia del flamenco en democracia. Unas las tomó el reportero Paco Manzano, manchego incansable, dos décadas cubriendo conciertos. Ahora edita un libro, en color y blanco y negro, con 120 fotos sólo de hombres: Caballeros flamencos (Everest). Las otras son de Pepe Lamarca, argentino con duende y fotógrafo crucial: enseña 30 años de pasión en dos exposiciones en Madrid, Camarón, vida y obra (El Flamenco Vive, calle del Conde de Lemos, 7) y Por amor al arte (Taberna La Cruzada, calle de la Amnistía, 8).

Dos miradas, dos formas de disfrutar y de dar testimonio de otra manera de parar, templar y mandar, y muchas fotos históricas: Sabicas, emperador de la guitarra, el día que volvió a Madrid de su glorioso exilio neoyorquino. El genial Farruco y familia, festejando triunfo en el camerino. Rafael Romero, El Gallina, príncipe del buen gusto, se templa en una Cumbre flamenca. Enrique Morente, su amigo, repasa los palos ante en el espejo antes de salir a la arena a cantar. Paco de Lucía y Camarón se ríen en el estudio de Lamarca, quizá de alguna travesura que acabaría revolucionando el flamenco. Terremoto y Menese, "gitanos y payos, juntos como una lágrima"...

Dos miradas, dos testimonios de otra manera de parar, templar y mandar

José Lamarca (San Isidro, Buenos Aires, 1939) llegó de Argentina en 1970, tras conocer allí a Antonio Gades. "Huía de la dictadura de Lanusse y me refugié en las noches flamencas". Trabajó en la pizzería de Gades fotografiando famosos, conoció a Paco y a Camarón, hizo sus carteles y portadas; creó la escuela del primer plano; hoy vive en Polanco (Cantabria) y aún no se cansó de los flamencos: "Pretendí dejar memoria de sus caras, tan sobrias, de su empaque, de su elegancia natural".

Paco Manzano (La Solana, Ciudad Real, 1955) empezó a retratar la jondura en 1984, para la primera Cumbre flamenca que organizaron Miguel Espín, Paco Sánchez y Juan Verdú. "Antes de eso fui fotógrafo de peluquería, y llegué a ir al campeonato del mundo en París. Mi primera foto de música se la hice a José Luis Perales en Barajas. Luego, Javier Estrella, que estaba en Cultura, me encargó retratar a Sabicas. Y ahí seguimos". Unos setenta cantaores, bailaores y guitarristas, primeras figuras, secundarios y desconocidos se dan cita en el magnífico libro de Manzano, la primera entrega de una trilogía que seguirá con Damas flamencas y Jóvenes flamencos.

Su reportaje muestra su afición, su perseverancia y su cercanía a los artistas. Manzano dispara en los momentos clave: antes del concierto, durante la actuación y en la fiesta posterior. Como dice en el prólogo José Manuel Gamboa, "con Paco podemos acceder a la trastienda del quejío y a la expresión artística en su plenitud". Juan Verdú: "Fue desde el principio uno más de la pandilla, y eso marcó una diferencia fundamental". El Círculo de Bellas Artes expone algunas de sus fotos coincidiendo con el festival A corazón abierto, que mañana vivirá su día grande con la presencia de la bailaora La Farruca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2005