MÚSICA EN 7D

Se impone la música negra, con Chuck Berry y Coleman

Llega a Madrid otra vez el Black Music Festival, que se celebrará entre esta semana y la que viene. Chuck Berry, el gran padrino del rock and roll, es la estrella indiscutible de la primera sesión, en la que estará acompañado por la formación madrileña J Teixi Band. En otro festival, el de jazz del LatinArte 2005, se arranca con otra figura, la del saxofonista Steve Coleman, que viene con sus Five Elements.

- Alma negra. Nadie le discute a Chuck Berry su cetro de rey indiscutible del rock and roll. Es, casi, su inventor, pues a él se deben piezas tan incontestables como Johnny B. Goode, Maybellene, Carol, Rock and roll music, No particular place to go, Sweet Little Sixteen, Roll over Beethoven o Back in de USA numerosas veces versioneadas por cientos de miles de grupos y artistas desde hace más de 50 años. Su influencia es capital en el devenir de la música popular del siglo XX y nadie de su profesión o del público surgido tras su irrupción en la década de los cincuenta, osa abstraerse de sus enseñanzas.

Con fama de eterno gruñón y acercándose a los ochenta años (nació en 1926), un concierto de Chuck Berry representa la esencia pura del rock and roll. A pesar de sus años, aún sigue, a duras penas, esbozando su célebre paso de pato, con la guitarra a la altura de las rodillas y el cuerpo encorvado, cuando se recrea en alguno de sus reconocibles riffs de guitarra.

Chuck Berry encabeza el Black Music Festival, que en la primera jornada contará con la J Teixi Band como grupo telonero. Formado en Madrid por Javier Teixidor, de los legendarios Mermelada, la formación es digna heredera del rythmn and blues que expandió por el mundo el gran Chuck Berry.

La música negra muestra otro exponente importante en la figura del saxofonista Steve Coleman, con el que arranca la segunda edición del festival Latina Jazz enmarcado en las actividades del LatinArte 2005, el proyecto cultural de la Junta Municipal de Latina. Con su saxo alto, Coleman es ahora uno de los indiscutibles del jazz moderno. De alguna manera, es el antecesor del movimiento de saxofonistas denominado Jóvenes Leones, y se le considera cabeza visible de otro movimiento, el M-Base, que se creó en torno a los Five Elements, proyecto con el que acude a LatinArte, y del que salieron figuras también como Cassandra Wilson o Grez Osby. Coleman concilia el jazz con la música afroamericana, que va del bebop clásico, al funk y el rap.

- Rebeldía verde. El grupo jerezano Los Delinqüentes acaba de publicar el asombroso El verde rebelde vuelve, tercero de su carrera. La sorpresa radica en lo bien que han superado la desgraciada desaparición de Migue, su anterior cantante y alma del grupo. Diego y El Canijo han asumido el mando y su nuevo disco rezuma sentimiento garrapatero, término acuñado por Migue que compara al bicho que vive de la sangre ajena con lo que sentía él por la música y la vida por los cuatro costados.

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Con las colaboraciones de Bebe, Diego Carrasco, Gualberto o Kiko Veneno, verdadera fuente de inspiración del ahora dúo, el nuevo disco formará el grueso del concierto del martes, aunque Los Delinqüentes no se olvidarán de recrear pasajes de El sentimiento garrapatero que nos traen las flores y Arquitectura del aire en la calle, sus dos anteriores discos.

Si Los Delinqüentes miran al flamenco de reojo, y lo preñan de rumbas callejeras, rock de barrio y raggamuffin, la cantaora Montse Cortés lo canta por derecho. La artista catalana presenta esta semana su disco La rosa blanca, con el que inicia una nueva etapa. Otras aproximaciones al flamenco vienen también de la mano del guitarrista Nono García, creador de ese fantástico disco de fusión titulado Atún y chocolate, que inspiró después una película de igual título y convirtió a Pablo Carbonell en director de cine.

- Suaves, pero salvajes. El jardín de las delicias es el título del disco que ha devuelto a la actualidad al grupo gallego de rock duro Los Suaves, que capitanea el carismático Yosi. Esta semana lo presentan en Macumba, la sala madrileña que se ha convertido en el reducto del rock más adusto y duro.

Revisado por edad e influencias, el rock duro es también el punto de partida de savia, el nuevo proyecto de Carlos Escobedo, guitarrista y cantante de Sôber, el grupo que ha renovado en los últimos años el metal español.

Con menos decibelios a cuestas, el rock pasa estos días por las actuaciones de Coque Malla, en vísperas de la inesperada y coyuntural reagrupación de Los Ronaldos.

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