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EL DEBATE PARLAMENTARIO DEL 'PLAN IBARRETXE'

Llamazares señala que el proyecto "no está maduro" porque le faltan apoyos

Iniciativa califica el plan de "propuesta vieja en un nuevo escenario"

El grupo de Izquierda Verde (IU-ICV) dividió ayer su voto por primera vez en la legislatura. Gaspar Llamazares, líder de IU, explicó que su formación, que en el País Vasco apoyó el plan Ibarretxe, votaba no porque la "capacidad de decidir" de los nacionalistas no puede hacerles olvidar su "obligación de pactar" con los demás. Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) decidió abstenerse, pero criticó "una propuesta vieja en un nuevo escenario".

El voto de Izquierda Unida, que ha contado con la oposición de federaciones como la vasca, la catalana o la valenciana, estaba claro a pesar de ser exactamente el contrario al de Ezker Batua (EB), socio del Gobierno Ibarretxe.

Sus socios de ICV, sin embargo, decidieron abstenerse. Joan Herrera, después de realizar un discurso muy crítico con el plan, anunció la abstención de los dos diputados de ICV -los de IU son tres-, porque no pueden "rechazar una propuesta que sale de la legitimidad del Parlamento Vasco".

Este partido reclama que se reconozca la legitimidad del Parlamento catalán para reformar su estatuto sin injerencias externas y sostiene que, por coherencia, no puede rechazar de plano la tramitación del plan Ibarretxe.

Llamazares sostuvo que hablaba ayer "desde la autoridad de haber facilitado la tramitación" de la propuesta en el País Vasco con los fundamentales votos de los tres parlamentarios de su federación. Y a partir de ahí empezó a criticar la iniciativa. "Deben colocar la capacidad de decidir al mismo nivel que la obligación de pactar", reclamó mirando al lehendakari, Juan José Ibarretxe. "Esta propuesta pretende ser un instrumento de convivencia, pero no está maduro. Y no vale mandarlo a la incubadora del Congreso de los Diputados. Hay que mantenerlo en el útero del País Vasco hasta que esté allí maduro", señaló, para advertir que, antes de traer un nuevo proyecto, los nacionalistas deben lograr un consenso mayor en el lugar donde sostienen que reside la soberanía para reformar su estatuto; esto es, en Euskadi. "Lo que no se acuerde en Euskadi, no se pactará aquí", insistió Llamazares.

El líder de IU reconoció en todo momento la legitimidad de la propuesta, porque llega con el apoyo de la mayoría del Parlamento vasco, pero también criticó la posibilidad, abierta por el lehendakari, de que se convoque un referéndum. Pero no porque sea ilegal, sino porque "nadie puede utilizar un referéndum para constatar divisiones o lograr mayorías pírricas. Con referéndums no sustituiremos a los pactos políticos", señaló.

Joan Herrera, que repartió su tiempo con Llamazares, algo que ya habían dejado de hacer, lo utilizó para "coincidir en el diagnóstico, aunque no en la votación".

Herrera sostuvo que el plan Ibarretxe es "una propuesta vieja para un escenario nuevo". "Era la terapia de choque que se pretendía aplicar a Aznar", insistió. El portavoz de ICV advirtió que algunos aspectos del proyecto, como la diferencia entre ciudadanía y nacionalidad, "no suponen una propuesta de encuentro entre el nacionalismo vasco y el vasquismo" representado por el PSE.

Herrera señaló la necesidad de "tender puentes" para buscar más autogobierno en las autonomías que lo buscan. Y avanzó que el pacto que se está fraguando en Cataluña para reformar el Estatuto podría servir como puente entre fuerzas políticas y ejemplo para el País Vasco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2005