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Reportaje:LA CARRERA OLÍMPICA | Infraesctruturas

Una Caja Mágica para el tenis

El proyecto de Dominique Perrault se levantará en Usera y apuesta por el reequilibrio de la ciudad

Dominique Perrault, uno de los arquitectos más importantes de Francia (1953, Clermont-Ferrand), es el encargado de levantar una de las instalaciones más singulares del proyecto de Madrid 2012, con el que la capital pretende ganar a sus cuatro rivales en la lucha olímpica, entre ellas París. Perrault ha diseñado una Caja Mágica para albergar las pruebas de tenis. Ésta será una construcción que se realizará, aunque Madrid no sea la ganadora el 6 de julio de 2005 en Singapur. Situada en Usera, en el barrio de San Fermín, la Caja Mágica permitirá mejorar, según el alcalde de Madrid, el equilibrio norte-sur de la ciudad. En estos terrenos se prepara ya la obra, que comenzará algo más de un mes antes de que el Comité Olímpico Internacional (COI) se pronuncie.

La obra de Dominque Perrault combina la luz, la sombra, el agua y los espacios recreativos. "La arquitectura debe provocar emociones", repite una y otra vez este arquitecto cuando muestra sus proyectos. Está convencido de que la Caja Mágica no dejará indiferente a nadie. Y Alberto Ruiz-Gallardón, el alcalde, se refiere a este proyecto como el claro ejemplo que demuestra cómo las ciudades que aspiran a tener unos Juegos Olímpicos aprovechan esta situación para transformarse. El regidor asegura que la Caja Mágica va más allá del sueño olímpico, que "es un elemento de transformación en la parte de la ciudad que más lo necesitaba".

Perrault apuesta, además, por una arquitectura sostenible en la que se conjuga la alta tecnología y el respeto al medio ambiente. El complejo para el tenis se levantará sobre un lago ecológico (agua reciclada). Todo ello rodeado por 80.000 metros cuadrados de zona verde, con un aparcamiento de 3.200 plazas y conectado con el anillo verde ciclista, la M-30 y la M-40.

En esta apuesta por el reequilibrio territorial y las zonas verdes, la construcción de la Caja Mágica permitirá la creación de una nueva zona verde, continuación del Parque Lineal del Manzanares, vinculada al centro olímpico. Gracias a esta instalación olímpica quedará totalmente restaurado un espacio con un grado de degradación ambiental elevado cuya recuperación ha supuesto una importante mejora de la calidad paisajística de Madrid.

La Caja Mágica es un diseño que albergará tres pistas y sus graderíos tendrán capacidad para 12.000, 3.500 y 2.500 espectadores, respectivamente. El recinto integra unos pabellones protegidos por una vestimenta que combina distintos materiales y aperturas, que se transforma en función de las estaciones, de la luz, de la temperatura y de los distintos acontecimientos.

En este espacio habrá, además, 30 pistas de tenis, un centro de alto rendimiento y otro centro deportivo para uso público. En su construcción se invertirán 120 millones. La parcela en la que se levantará este complejo tiene 174.000 metros cuadrados y está en el barrio de San Fermín sobre lo que era un antiguo vertedero.

Una envoltura metálica que se abre y transforma, que filtra el sol y protege los pabellones deportivos recubrirá la Caja Mágica. El pabellón principal puede cerrarse completamente, refleja la radiación solar. Es estanco al agua y a las corrientes de aire y puede abrirse para alojar un espectáculo al aire libre. La envolvente lateral también se transforma con toldos que se elevan y permitirán el flujo de público, paneles deslizantes en contacto con la zona técnica y grandes batientes al oeste para protegerse del sol de poniente.

La construcción de la Caja Mágica cuenta con un presupuesto de 120 millones y se levantará a base de acero, madera y vidrio, con un diseño que conjuga la alta tecnología y el respeto al medio ambiente, teniendo siempre en cuenta criterios de arquitectura bioclimática.

El aforo máximo será de 20.500 espectadores y la estructura del edificio permitirá la celebración de varios eventos deportivos de forma simultánea. En total constará de 11 pistas cubiertas y 16 exteriores para entrenamiento, repartidas en los 60.000 metros cuadrados construidos de la instalación.

El sistema de accesos y entradas y la distribución del graderío están diferenciados en el uso diario y el uso durante los torneos. Este espacio deportivo acogerá, además de torneos, entre ellos el Master de Tenis, una escuela de tenis y un centro de alto rendimiento gestionado por la federación perfeccionamiento de deportistas.

El recinto seguirá las determinaciones de la International Tennis Federation (ITF) y tendrá unas instalaciones de alta calidad similares a las pistas de Wimbledon (Londres) y de Roland Garros (París).

Junto a la Caja Mágica se construirá el Media Garden, un espacio destinado al trabajo de los medios de comunicación que estará conectado con el centro de prensa. Allí se instalarán las unidades móviles de televisión durante las competiciones.

Dominique Perrault es, a pesar de su juventud, una de las grandes figuras de la escena arquitectónica, situación que disfruta, entre otras cosas, por haber ganado el concurso para la Biblioteca Nacional de París. Perrault es autor, entre otras obras, del velódromo y la piscina olímpica de Berlín en 1992 -que obtuvo el segundo premio alemán de arquitectura-, el Ayuntamiento de Innsbruck y el pabellón polideportivo de Badalona, que se utilizó para las pruebas de baloncesto de los Juegos Olímpicos de 1992. En las piscinas de Berlín se disputará el próximo mes de julio el Campeonato de Europa de natación.

Entre los premios logrados por Perrault están también el Gran Prix National de Architecture y el Mies van der Rohe.

El sur también será olímpico

El tenis es un deporte que hasta hace unos años era considerado sólo para gente adinerada. Ahora, si Madrid es elegida capital olímpica para los Juegos de 2012, un barrio obrero albergará el lugar donde los tenistas pugnarán por conseguir medalla: la Caja Mágica estará en el barrio de San Fermín, en el distrito de Usera.

Este barrio del sur de la capital ha sido siempre una zona marginal. Hasta hace tan sólo un par de décadas, miles de chabolas albergaban a los inmigrantes llegados de las zonas más deprimidas económicamente de España, y sólo fue por su tesón en la lucha por sus derechos lo que hizo que las chabolas fueran sustituidas por viviendas más dignas.

Pero no por ello San Fermín ha dejado de ser una zona maltratada. Mal comunicado, este barrio carece de estaciones de metro y sólo cuenta con las líneas de la EMT para acceder a otras zonas de la ciudad. La falta de otros tipos de equipamientos públicos, centros culturales, se ve compensado por la cercanía del hospital Doce de Octubre, aunque, según las demandas de los vecinos, no es suficiente.

San Fermín, con 19.821 personas censadas, tiene una de las tasas de paro más altas de Madrid, un 7% (que en el caso de las mujeres se dispara hasta llegar a un 9,49%), pero no llega a los extremos de sus barrios vecinos como Orcasitas (9,01% en total y 12,74% de paro femenino). Este dato de precariedad se suma al bajo poder adquisitivo de los vecinos, que en 2000 era de 7.946 euros de renta anual por persona, casi tres veces menos que en los barrios más pudientes de Madrid.

El Ayuntamiento ha realizado medidas de reequilibrio en la zona con el objetivo de sacar a San Fermín de la marginación. Por ejemplo, el Parque Lineal del Manzanares, un proyecto del arquitecto Ricardo Bofill, inaugurado el 29 de abril de 2003. Este parque, de 4,8 millones de metros cuadrados, recuperó la hasta entonces muy degradada ribera del Manzanares y separó San Fermín de la cercana M-30. Además, soterró gran parte de las torres de alta tensión que cruzan por el barrio, un problema que, sin embargo, sigue preocupando a los vecinos.

La Caja Mágica será el siguiente intento de sacar a San Fermín del olvido y permitirá que el sur también sea olímpico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2004

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