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Escocia prohibirá en 2006 fumar en los locales públicos cerrados

La infracción reiterada podrá ser multada con 3.600 euros

El Gobierno escocés aprobó ayer un proyecto de ley que prohibirá fumar en locales públicos cerrados a partir de la primavera de 2006. La propuesta, que sigue el ejemplo implantado meses atrás en la República de Irlanda, recibió ayer el respaldo de la oposición escocesa. En Inglaterra y Gales, Blair parece decantarse por un veto parcial y permitir fumar con condiciones en pubs, restaurantes y centros de trabajo.

"Hay malos hábitos que nos llevan hacia atrás y ha llegado la hora de acelerar una mejora de nuestra salud", denunció en el Parlamento el ministro principal escocés, el laborista Jack McConnell, que atacó los excesos de los escoceses no sólo en fumar, sino en beber, comer, abusar de las drogas y, en sentido contrario, su sedentarismo físico. "Nuestras ratios de salud son lamentables y hacen de Escocia uno de los países menos saludables de Europa, con demasiados fumadores", se quejó. "Lo menos que puede hacer el Gobierno autónomo es reducir esa carga y prevenir las muertes por tabaco".

El Gobierno escocés ha optado por la prohibición total en lugares públicos cerrados. Los patronos y los trabajadores que incumplan reiteradamente la prohibición podrán ser castigados con multas de hasta 2.500 libras esterlinas (unos 3.600 euros) y podrán llegar a perder su licencia para vender bebidas alcohólicas. Los fumadores que incumplan la ley podrán ser multados con hasta 1.000 libras (1.430 euros).

Ante las reticencias expresadas por la policía escocesa, que temía una extraordinaria carga de trabajo adicional, los encargados de velar por la ley serán las autoridades locales responsables de las licencias y las de salud y medio ambiente.

La propuesta de prohibición total, que se apoya en el dato de que al año mueren 900 escoceses por el tabaco, ha enfurecido a la patronal de bares y pubs, agrupados en la Scottish Licensed Trade Association (SLTA). Esta organización cree que la medida va a ser inaplicable y "catastrófica" para un sector que emplea a 200.000 personas. Pero la prohibición en Irlanda ha entrado en vigor con muchas menos tensiones de lo esperado. El problema es que los pubs huelen aún peor sin tabaco que con tabaco.

De acuerdo con el sistema autonómico del Reino Unido, Escocia es soberana en Sanidad y, quizá paradójicamente, la propuesta amenaza con ser muy polémica en Inglaterra y Gales. El ministro británico de Sanidad, John Reid, se opone a la prohibición total. Reid, escocés y con circunscripción electoral en Escocia, cree que la medida sería peligrosa políticamente e injusta para las capas más pobres, las que más uso hacen de los pubs tras la jornada laboral.

Aunque el Gobierno de Blair no se pronunciará hasta finales de este mes, la propuesta que baraja Reid parte de una prohibición parcial. Se autorizaría a las autoridades locales otorgar licencias para permitir fumar en locales públicos que garanticen que no se pondrá en peligro a ningún niño, que los adultos podrán comer sin convertirse en fumadores pasivos, y que aseguren también la protección de sus trabajadores contra el tabaquismo pasivo. Las empresas podrían mantener salas para fumadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2004