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Reportaje:

Los secretos del endotelio

Un proyecto español pionero estudia en pacientes el tejido interior de sus arterias para prevenir enfermedades

Un pequeño equipo del hospital madrileño Ramón y Cajal desarrolla una experiencia pionera en medicina preventiva en España. Desde hace tres años y con unos medios básicos estudian el endotelio (el tejido que recubre el interior de los vasos sanguíneos) de más de 350 pacientes con riesgos derivados de otros servicios o centros de salud, para evitar que padezcan enfermedades cardiovasculares en un futuro. Su investigación, que lleva aparejada la asistencia médica y el tratamiento personalizado de los pacientes, es considerada un éxito en los distintos congresos, internacionales y nacionales, en los que han participado, y "un lujo" para sus pacientes, que aseguran no haber tenido recaídas desde entonces.

Existe un órgano humano que pesa 4,5 kilos y que puede tener una extensión aproximada de 1.000 metros cuadrados en un sujeto de unos 70 kilos. No, no hay que ser un portento para poseerlo. Lo tiene todo ser humano que se precie. Pero además, se trata de un órgano vidente, capaz de anunciar enfermedades futuras. Se llama endotelio y, en los últimos años, se ha convertido en "el personaje más popular de las revistas del corazón", como diría el doctor José Sabán Ruiz, profesor de medicina y responsable de la Unidad de Riesgo Cardiovascular del servicio de Medicina Interna del hospital Ramón y Cajal de Madrid, ya que en los últimos 25 años ha protagonizado más de 50.000 artículos sobre la enfermedad cardiovascular.

La novedad del proyecto radica en que no hace meros estudios probabilísticos

"Soy diabético desde los 22 y, con el seguimiento, no he ingresado en el hospital en 26 años"

La Unidad de Patología Endotelial (UPE) que dirige este médico internista cordobés ha profundizado en las particularidades de este órgano, que reviste como si de una segunda piel se tratase los vasos sanguíneos de nuestro cuerpo. Desde hace tres años, ha estudiado a fondo el endotelio de más de 350 personas y personalidades españolas con el firme propósito de demostrar que se pueden hacer diagnósticos precoces que eviten el padecimiento o la agudización de enfermedades cardiovasculares, responsables de la mayoría de las muertes de la población en española. Según las estadísticas, cada año mueren en España cerca de 125.000 personas por enfermedades relacionadas con el aparato circulatorio (unas 340 al día), lo que supone el 34,5% de las defunciones anuales.

El doctor Sabán está convencido de que "ésta es la medicina cardiovascular del futuro", mientras se avanza en la investigación genética. Una medicina que lee en el endotelio los signos premonitorios de la enfermedad, que profundiza en el estudio de la membrana que guarda los secretos del "diagnóstico precoz" y de la prevención en la patología cardiovascular.

La novedad del proyecto radica en que no se limita a realizar meros estudios probabilísticos acerca de las posibilidades de incidencias cardiacas que puede padecer un individuo, sino que afina al máximo en el diagnóstico precoz de la enfermedad de tal forma que permite actuar a priori e incidir sobre aquellos aspectos que incrementan el riesgo de padecerla. "Trabajamos para que los pacientes sanos con riesgo sigan estando sanos", explica el doctor Sabán.

"¿De qué nos vale decirle a un sujeto que tiene un 10% o un 20% de posibilidades de tener infarto en los 10 próximos años? Él nos podría contestar que tiene un 80% o un 90% de no tenerlo. A nosotros lo que nos interesa es decirle que su endotelio está sufriendo de un modo y por unas causas y que, de no remediarlo, tiene un riesgo casi seguro de tener un infarto de miocardio", explica Rosa Fabregate Fuente, enfermera educadora en riesgo cardiovascular y miembro del proyecto.

Ambos son todo el equipo que conforma la UPE. Ayudados de manera altruista por médicos interinos residentes, han conseguido sacar adelante un proyecto pionero en la medicina preventiva en España, que combina la investigación con la asistencia médica. Pese al éxito, avalado por los propios pacientes y por sus ponencias en distintos congresos nacionales e internacionales, apenas cuentan con una pequeña sala en el laboratorio de medicina interna del hospital Ramón y Cajal de Madrid.

"Yo me considero un paciente afortunado", dice Carlos Rodríguez, de 46 años, que trabaja en el estudio de marketing de un gabinete de abogados. "Por antecedentes familiares tengo bastantes probabilidades de sufrir dolencias cardiacas y mi médico de cabecera me aconsejó que acudiese a este servicio. Llegué en enero para que me hicieran un seguimiento preventivo y, aparte de valorar ahora la profesión médica mucho más, me siento más vigilado, más sosegado, diría que hasta más querido. Encontrar a gente que se preocupe por uno fuera de la familia desgraciadamente es sorprendente", dice.

Y eso es exactamente lo que hace el equipo de Sabán: preocuparse. Es decir, ocuparse de los pacientes antes de que enfermen.

"Está usted en la Unidad de Patología Endotelial del Servicio de Medicina Interna", reza la circular que envían a sus pacientes, "donde a petición de su médico, se le va a proceder al inicio de un estudio, en el que colaborarán un extenso grupo de profesionales de otros servicios del hospital, para valorar su Riesgo Cardiovascular Global y en especial de "enfermedad coronaria" (angina/infarto de miocardio). Y si ya la padece, nos informa del riesgo de que tenga una recaída. Dicho estudio es muy largo y costoso por tratarse de una Medicina Preventiva lo que explica que los resultados definitivos pueden tardar hasta un máximo de cuatro meses".

O sea, que frente a lo que tradicionalmente se viene haciendo en medicina, que es medir los factores de riesgo (colesterol, hipertensión, diabetes, etcétera) de manera aislada, el estudio del endotelio permite hacer una valoración global de todos ellos de modo interdisciplinario. De hecho, según el profesor titular de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia, M.M. Morales Suárez-Varela, "tradicionalmente, la prevención de las enfermedades cardiovasculares se suele realizar de forma aislada sobre los diferentes factores de riesgo cardiovascular; sin embargo, existe un efecto multiplicativo en su asociación que hay que considerar". Este último es el enfoque endotelial.

La UPE, que inició su andadura en junio de 2001, es pionera en nuestro país en la conjugación de la práctica clínica dual (asistencial y preventiva) con la investigación del estudio endotelial. Hasta ahora el cálculo del riesgo se quedaba en un número y no profundizaba en el estado del lecho vascular. De hecho, las unidades dedicadas al estudio endotelial están dirigidas habitualmente por biólogos y sus estudios centrados fundamentalmente en la experimentación animal. No existen precedentes de unidades que de forma global estudien a este tipo de enfermos y, mucho menos, con una perspectiva de prevención a medio-largo plazo.

"Para nosotros la línea de investigación del doctor Sabán es una de las más interesantes", dice Rafael Catalá, gerente del hospital, "estamos estudiando las peticiones de recursos materiales y humanos que nos ha precisado el doctor, pero la decisión de apoyar el proyecto ya está tomada",asegura tras constatar que los recursos destinados a la medicina preventiva son limitados, pese a que el ahorro sanitario que pueden suponer a largo plazo es muy considerable.

"Soy diabético desde los 22 años y deportista casi profesional desde los 18", dice Álvaro Reyes, filólogo de 48. "Si tuviera que explicar cómo ha afectado el hecho de venir a este servicio a mi vida, diría que me ha permitido mantener mi calidad de vida intacta. Antes de llegar aquí, el primer médico que me trató me dijo que tenía que dejar el deporte. Ahora me entreno a diario con ciclistas profesionales. Me he sentido un paciente especialmente atendido, casi mimado. Me han hecho un tratamiento personalizado en el que yo he participado para adaptarlo al tipo de vida que quiero llevar. He aprendido a conocer mi organismo y a tratarlo mejor, sabiendo exactamente lo que tengo que hacer en cada momento. Prueba de ello es que en 26 años no he estado ingresado ni una sola vez".

Prevenir, vivir (más y mejor)

- Para aquellos sujetos con una personalidad poco competitiva (tipo B), deben saber que, en contra de lo que se creía hasta ahora, tienen más riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular porque la obesidad (factor de riesgo) es más frecuente en ellos.

- El consumo moderado de alcohol tiene ventajas (eleva el colesterol bueno) pero también inconvenientes: puede aumentar el estrés oxidativo en algunos casos.

- Para cualquiera: la ausencia de verduras y frutas en la dieta es ya un factor de riesgo en sí mismo.

- El ejercicio físico moderado es la mejor medida individual de prevención de la enfermedad coronaria con independencia de la pérdida de peso. Mejora la tensión arterial, los niveles de glucosa y la función endotelial.

- Para los adictos al tabaco: es el elemento más nocivo para el lecho vascular, especialmente en los sujetos diabéticos. A los tres meses de abandonar el tabaco revierten los efectos hipertensivos.

- Para los hipertensos: La tensión arterial sistólica (la alta) es más prejudicial para el riñón que la diastólica (la baja), especialmente durante el reposo nocturno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2004

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