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Toledo afirma que se va de España "con los bolsillos cargados" de acuerdos y esperanza

El presidente peruano garantiza que las inversiones españolas "están a buen recaudo"

"Muchísimas gracias por su generosidad". El presidente de Perú, Alejandro Toledo, reiteró ayer esta idea hasta cuatro veces, durante la breve rueda de prensa que protagonizó en La Moncloa junto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Y por si hubiera alguna duda de cuál es el mensaje central que pretendía transmitir, manifestó más adelante: "Me voy con los dos bolsillos cargados; el uno, de optimismo y esperanza, el otro, de resultados concretos". Toledo destacó en este sentido acuerdos económicos, de cooperación y sobre inmigración.

La visita del presidente peruano, la primera de un jefe de Estado de su país desde 1964, concluyó, pues, con las esperadas expresiones de apoyo al líder de la transición a la democracia de un país que terminó por abominar la dictadura de Alberto Fujimori, pero que ahora tampoco logra estabilizarse en torno a Toledo.

"España apoyará toda una serie de iniciativas para que el Gobierno peruano pueda aumentar las inversiones de tipo social", aseguró Zapatero.

El "divorcio" entre una economía administrada con criterios liberales ortodoxos y la realidad social de un país con casi un 50% de pobres, que apenas ha mejorado ese perfil tras un trienio de crecimiento, es el gran problema de Alejandro Toledo, quien ayer se negó a comentar la huelga general que se prepara en su país con el argumento de que son temas que no trata en el extranjero.

Zapatero le recomendó que se esfuerce por integrar la economía peruana en el ámbito regional del Pacto Andino -que incluye también a Colombia, Bolivia y Ecuador- como paso previo para la negociación de un Acuerdo de Asociación entre ese bloque y la Unión Europea. También le pidió que mantenga la política de apertura comercial de Perú.

Toledo respondió muy afirmativamente en ambos casos, y reiteró que es decisión de su Gobierno "favorecer la inversión española". España es el primer inversor extranjero en Perú, con un total acumulado de 11.000 millones de dólares (más de 9.000 millones de euros). Telefónica, una de las principales empresas en el país, tiene problemas de tarifas y renovación de contratos.

"Pueden tener la seguridad de que las inversiones españolas en Perú están a buen recaudo", dijo Toledo, que prometió "reglas de juego claras" y estabilidad del marco jurídico, porque Perú "quiere seguir creciendo".

El presidente de la CEOE, José María Cuevas, le dijo ayer al presidente peruano que la seguridad jurídica es un atractivo mucho mayor para la inversión extranjera que los sueldos bajos.

El capítulo de los acuerdos económicos, Toledo se mostró especialmente satisfecho de que Zapatero acepte la reconversión de 22 millones de dólares de la deuda peruana en inversiones públicas, de fines sociales, y que se estudie la posible reconversión de otros tramos en inversiones privadas. El Gobierno español apoyará también la flexibilización de la deuda peruana en el Club de París, y la demanda de Toledo de que el FMI le permita excluir las inversiones públicas de la contabilidad del déficit. España renovó ayer, además, una línea de créditos FAD a Perú por 220 millones de dólares, y Zapatero y Toledo firmaron un acuerdo para evitar la doble imposición.

"Hay una decisión política del presidente Zapatero de flexibilizar las normas de inmigración para regularizar a los inmigrantes peruanos", dijo Toledo. Su anfitrión precisó que la flexibilidad se refiere a los casos estancados por fallos administrativos. España y Perú firmaron ayer un acuerdo para combatir las mafias de la inmigración ilegal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2004