Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA INVESTIGACIÓN DEL 11-M | La comisión parlamentaria

Los forenses confirmaron que no había suicidas 10 horas después que el CNI

La directora del Instituto Anatómico Forense, Carmen Baladía, aseguró ayer a la comisión de investigación del 11-M que las autopsias de los cadáveres de los fallecidos concluyeron sobre la 1.30 del 12 de marzo y fue entonces cuando se pudo confirmar que "no había suicidas desde el punto de vista médico forense, ya que a la vista de la patología de las lesiones, la ropa o la ausencia de sustancias pegadas a la ropa o la piel, e incluso por la nacionalidad no había indicios con base científica que dijeran que hubiera suicidas". Sin embargo, 10 horas antes, a las 15.51 del 11-M, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) elaboró una nota informativa cuyo último párrafo rezaba textualmente: "Asimismo, falta una de las huellas más significativas de este tipo de atentados [en referencia al terrorismo islamista]: el terrorista suicida".

Baladía subrayó que en el momento en que no tuvo dudas sobre la inexistencia de un terrorista suicida fue "al acabar las autopsias, a primeras horas de la madrugada del día 12", exactamente 12 horas después de que comenzaran las autopsias. La jefa de los forenses se mantuvo firme en que ni ella ni sus colegas que trabajaron en el Pabellón 6 de Ifema hallaron rastro alguno sobre los suicidas, aunque reconoció que hasta el 11-M no tenía experiencia en la etiología del terrorismo suicida. "Un médico no tiene que pasar el sarampión para saber qué es", argumentó.

Petición inusual

La jefa de los forenses admitió que el 17 de marzo elaboró un informe sobre sus trabajos, en el que se subrayaba la inexistencia del suicida, "a petición de Carlos Lesmes Serrano", entonces director general de Relaciones con la Justicia del Ministerio de Justicia, dirigido en esas fechas por José María Michavila. "Me lo pidió por teléfono cuando yo estaba en el cementerio de la Almudena y lo hice allí mismo, en el ordenador de allí, en papel sin membrete, aunque menos mal que le puse el sello. Incluso protesté por tener que hacerlo, con el trabajo que tenía entonces".

A preguntas de Gaspar Llamazares, coordinador general de IU y comisionado de su formación en la investigación, admitió que dicha petición era inusual. "Es la primera vez que hago un informe a petición de una autoridad política, pero también es la primera vez que tenemos un 11-M". De hecho, se enteró de que el Gobierno había utilizado ese documento para intentar demostrar que no había mentido "el día 19, al leer la prensa".

Carmen Baladía no pudo explicar cómo, 10 horas antes de que se terminaran las necropsias y cuando aún no se habían levantado todos los cadáveres, el CNI pudo escribir que no había ningún suicida. "No se por qué el CNI dijo eso antes, pero en Ifema vi a mucha gente que yo no conocía. El organismo que dirigía entonces Jorge Dezcallar hizo ese informe para rubricar la autoría de ETA y luego fue desclasificado por el Gobierno para cimentar sus tesis".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2004