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LA SUCESIÓN DE AZNAR

Mayor, la clave del cambio de Gobierno

El ex ministro considera lógico seguir en Euskadi, pero se pone a disposición de Aznar

La clave de la séptima remodelación en los siete años y medio de Gobierno de José María Aznar, una vez nombrado Mariano Rajoy candidato del PP a la presidencia del Ejecutivo, se llama Jaime Mayor. Aznar le insinuó el sábado por la tarde en La Moncloa que le gustaría verle en el Gobierno, del que salió como ministro del Interior en febrero de 2001 para presentarse a las elecciones vascas. Pero Mayor no respondió nada.

Todo apunta a que Aznar quiere cubrir el Ministerio de la Presidencia y la Portavocía del Gobierno, que acumulaba Mariano Rajoy, junto con la Vicepresidencia Primera, con el regreso de Mayor al Ejecutivo. Pero Mayor prefiere dedicarse en cuerpo y alma a la política vasca, que a partir del 26 de septiembre volverá a adquirir relieve cuando el lehendakari Juan José Ibarretxe presente su plan soberanista en el Parlamento vasco.

No obstante, si Aznar reclama formalmente, en las próximas horas, la presencia de Mayor en el Gobierno es muy probable que el ex titular de Interior vuelva a sentarse en la mesa del Consejo de Ministros.

El propio Mayor confirmó ayer por la tarde lo que se decía durante la mañana en Moncloa: "Yo estoy en el País Vasco, en el Parlamento vasco. Estoy tratando de defender desde allí una posición sensata frente a un plan antidemocrático como es el Plan Ibarretxe. Pero, en cualquier caso, por encima de cualquier otra consideración es un momento en el que todos tenemos que demostrar que estamos a disposición del presidente y de Mariano Rajoy. Lo importante es asegurar la sucesión de la mayoría absoluta en España".

Con ello, Mayor confirmaba que, aunque le gustaría seguir en el País Vasco, y más aún ante la proximidad del debate soberanista en el Parlamento vasco, donde le corresponde como portavoz del PP enfrentarse al lehendakari Ibarretxe, si el presidente del Gobierno y el candidato a sucesor le reclaman volvería a formar parte del Gobierno.

En La Moncloa se considera que sería positiva la entrada de Mayor en el Gobierno porque mostraría la presencia en el Ejecutivo de todos los pesos pesados del partido y una vocación de continuidad en los próximos meses en torno a Rajoy si gana las elecciones de marzo de 2004. Esta valoración puede empujarle a Aznar a reclamar a Mayor la entrada en el Gobierno porque, según indicaban ayer fuentes gubernamentales, "también puede combatirse eficazmente el Plan Ibarretxe desde el Ejecutivo central". Si finalmente no fuera Mayor el ministro de la Presidencia y portavoz, fuentes de La Moncloa barajaban como posibilidad de que el ministro de Administraciones Públicas, Javier Arenas, asuma la portavocía del Gobierno junto con su actual cartera. Sería también una manera de compensar a Arenas, que ha tenido que ceder la secretaría general del PP a Rajoy.

El cuadro se completaría, en este caso, con el paso al Ministerio de la Presidencia del actual secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos, un hombre de la total confianza de Aznar.

Todo apunta también a que la Vicepresidencia Primera del Gobierno desaparezca con su titular en estos más de tres años, Mariano Rajoy, y que Rodrigo Rato sea el único vicepresidente del Gobierno.

Lo que no cabe duda en La Moncloa es que, bien porque sea Mayor o porque sea Arenas, la figura del portavoz tendrá un marcado cariz político en un momento en que el Gobierno va a tener como prioridad el combate contra los nacionalismos. Primero con el Plan Ibarretxe, en septiembre, y después, con las elecciones catalanas y las distintas propuestas de reformas estatutarias de los partidos que llevan en sus programas. Mayor Oreja interpretaba ayer el alcance del Plan Ibarretxe: "Tratará de llevarlo a la práctica en el momento que sea más desfavorable para la democracia española".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de septiembre de 2003