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OPINIÓN DEL LECTOR

Música, no; tabaco, sí...

El pasado martes 25 de febrero mis ojos vieron algo que me impide permanecer callado.

Metro de Madrid, una de la tarde, aproximadamente. Un guardia de seguridad pide a un señor que iba con un acordeón que se baje del coche. El músico le contesta amablemente afirmando que no tocará el instrumento. El guardia no escucha las razones del otro y sigue insistiendo hasta que su interlocutor, sin perder la sonrisa, obedece.

Pero eso no es todo. El guardia quiere que el señor abandone el andén y a éste parece no servirle de nada enseñar su abono de transportes. Para entonces, el tren salió de la estación y yo, que iba dentro, no pude ver cómo se solucionó el problema.

La ley hay que respetarla, estoy completamente de acuerdo con eso. Pero nunca he visto en un metro el cartel de "prohibido llevar acordeones", y sí que hay muchos que rezan: "Prohibido fumar".

Yo llevo más de un año en Madrid, utilizo el metro casi todos los días y nunca he visto a un encargado de la compañía decir a un fumador que apague su cigarrillo... ¿Acaso faltan los que fuman en el metro? La música nunca ha matado a nadie; el tabaco, sí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de marzo de 2003