La Central del Raval llenará de libros y discos la capilla de la Misericòrdia

La nueva librería de Barcelona abre sus puertas el 25 de marzo con un acto sorpresa

Las obras de La Central del Raval llevan cuatro o cinco meses de retraso, pero el resultado promete ser fascinante. Se instala en la calle de Elisabets, número 6, donde antes estuvo La Llibreria del Raval y, antes que ésta, El Hogar del Libro. En realidad, tendrá el mismo espacio que sus antecesoras, quizá un centenar de metros más: de los 800 metros cuadrados, éstas habían dedicado la mitad a almacén y, en cambio, La Central del Raval los aprovecha al máximo para libros, discos, auditorio, sala de lectura y cafetería. Se inaugurará el próximo día 25 de marzo.

El proyecto, dirigido por el arquitecto Enric Granell, combina dos cosas: que el público goce de todas las comodidades posibles y que la antigua capilla de la Misericòrdia, construida en el siglo XVII como parte del convento de la Misericòrdia y desacralizada después de la Guerra Civil, luzca en todo su esplendor.

Frente al coro, se ha instalado una plataforma que permitirá contemplarlo. Tanto el coro como este espacio, que también podrá ser utilizado como auditorio, formarán parte de la librería, que tendrá 600 metros cuadrados. Se han eliminado antiguos y laberínticos pasillos, para que el acceso sea más fácil. La librería tiene capacidad para más de 100.000 títulos, aunque de momento sólo se instalarán alrededor de 45.000. En el plazo de tres meses se llegará a 70.000 y el resto se irán colocando en un plazo de dos años. La parte reservada a los discos tendrá 60 metros cuadrados y ofrecerá unos 15.000 compactos de música clásica y jazz.

La cafetería tendrá 40 metros cuadrados, lo máximo que permiten las ordenanzas municipales. La Central del Raval tendrá dos entradas: la de la calle de Elisabets, por la que se podrá acceder directamente a la librería y la de la calle de Ramalleres, por la que se entrará a la cafetería. En una pared en blanco se proyectarán permanentemente imágenes de animación por ordenador del artista Arnald Ballester. Antonio Ramírez, responsable de La Central de la calle de Mallorca 237 y también de la nueva librería, tiene muy claro que el público que entre por la cafetería tiene que darse cuenta enseguida de que está en un espacio cultural.

La Central del Raval ha recuperado una cava (un antiguo cementerio) que las librerías que la precedieron utilizaban como almacén. Allí se instalará una sala de lectura que podrá funcionar también como un pequeño auditorio con capacidad para cerca de 50 personas.Granell y Ramírez cuidan todos los detalles al máximo. La entrada de la calle de Elisabets, por ejemplo, tendrá puertas de iglesia, de las que se abren hacia dentro, para conservar el aire de capilla.

Con La Central del Raval se cumple uno de los sueños de Antonio Ramírez: ampliar La Central de la calle de Mallorca. Ambas, explica, estarán conectadas por fibra óptica. "Lo que más me preocupaba era conseguir una imagen única de las dos librerías. No diferenciarlas, especializando a una en tal aspecto y a la otra en otro. La Central del Raval tendrá la imagen de marca de La Central y la selección de libros y la manera de exhibirlos será la misma".

La librería se inaugurará el 25 de marzo. Leerá "el pregón", como dice Ramírez, Enrique Vila-Matas. "Ya lo hicimos cuando inauguramos La Central, el 7 de marzo de 1996. Desde el principio, vivió mucho la librería y nos ha acompañado siempre". Habrá música, jazz latino, con Tandori Lenoir, y un "acto sorpresa", que Ramírez se reserva. A los de La Central les hace tanta ilusión la nueva librería que igual hacen una preinauguración esta semana: si la escalera está acabada presentarán un poemario de Francesc Garriga.

A todos gusta que La Central del Raval se instale en un lugar de tradición librera. El Hogar del Libro, que tenía su sede en la calle de Bergara, se trasladó a Elisabets número 6. Cuando quebró, en 1994, el Grup 62 se la quedó y uno de los hermanos Fábregas, propietarios del Hogar del Libro, continuó trabajando en La Llibreria del Raval. El pasado mes de julio, el grupo editor llegó a un acuerdo con Antonio Ramírez y con los propietarios de la distribuidora Les Punxes, Margarita Lömker y Oriol Serrano, que a título personal y con Ramírez, se quedaron el 60% de las acciones. Grup 62 se reservó el 40%. El acuerdo fue que Ramírez tendría absoluta libertad para dirigir La Central del Raval.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 02 de marzo de 2003.

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