Entrevista:EWEN BUCHANAN | PORTAVOZ DE LA COMISIÓN DE VIGILANCIA, VERIFICACIÓN E INSPECCIÓN DE LA ONU (UNMOVIC) | ¿QUÉ OCULTA SADAM?

"La carga de la prueba recae sobre Irak si quiere salir bien parado"

Mientras el debate se intensifica con la presentación del informe sobre las inspecciones el 27 de enero, Buchanan, en su despacho de Nueva York, ofrece una perspectiva de primera mano de los juegos de manos, las maniobras diplomáticas y las presiones que soportan sus colegas sobre el terreno, en Irak.

Pregunta. ¿La presentación del último informe sobre las inspecciones, el 27 de enero, es verdaderamente un límite significativo?

Respuesta. Es una fecha importante, pero las inspecciones no acaban ahí. Queda mucho trabajo por hacer. Creo que el secretario general tiene razón al destacar que no se trata de una semana milagrosa.

P. ¿Y prevén un plazo de entre nueve meses y un año?

R. Ése es el plazo establecido en la Resolución 1.284, que sigue siendo la directriz por la que nos regimos. Tengo que subrayar que estas decisiones las toma el Consejo de Seguridad. Son ellos quienes nos dan las órdenes.

"Rihab Taha, la 'doctora Germen', desempeñó un papel importante en el programa de armamento biológico, llevaba todo lo relacionado con las bacterias"
"Los iraquíes tienen que mostrar una cooperación más activa y responder a las preguntas. No han ofrecido casi nada; han desaprovechado una oportunidad"

Más información

P. ¿Pero su labor necesita más tiempo?

R. La gente tiene que entender que las inspecciones no consisten meramente en entrar en una fábrica y ver si hay algo en ella. Es como armar un rompecabezas. Una cosa que no tiene sentido un día puede tenerlo una semana después, cuando se ve algo en otra planta. Los medios nos acosan en Bagdad sólo porque no hemos encontrado un almacén lleno de misiles balísticos.

P. Por tanto, ¿Sadam Husein no debe confiarse con la declaración del jefe de Unmovic, Hans Blix, de que no han encontrado ninguna pistola humeante en Irak?

R. No. Esa declaración sólo pretendía explicar que, hasta ese momento, no habíamos encontrado nada significativo. No quiere decir que Irak no pueda estar escondiendo algo. El secretario Rumsfeld ha dicho en muchas ocasiones que la falta de pruebas no es prueba de que no las haya.

P. ¿Se puede decir que Irak ha "infringido materialmente" las resoluciones de la ONU, un factor desencadenante que el Gobierno de Bush considera clave?

R. El doctor Blix ha dejado muy claro que, en su opinión, no somos nosotros quienes debemos decidirlo. Nuestro trabajo consiste sólo en informar. También ha añadido que no basta con que nos abran las puertas. Los iraquíes tienen que mostrar una cooperación más activa y responder a las preguntas. Hasta ahora, Irak no ha ofrecido casi nada, la verdad; no lo hizo en la declaración que nos transmitió en diciembre y en la que se suponía que respondía a nuestras preguntas. Parece, pues, que Irak ha desperdiciado una oportunidad. Se sabía que esa declaración debía ser parte importante del sistema de trabajo, según el cual Irak declara y los organismos de la ONU comprueban. A lo largo de los años noventa, lo que sucedió fue, más bien, que Irak ocultaba y la ONU buscaba. Un ejemplo típico es la fabricación de carbunco (ántrax). Los iraquíes afirman que han fabricado alrededor de 8.500 litros. Los inspectores han llegado a la conclusión de que puede haber producido hasta el triple de lo declarado.

P. ¿Qué otros ejemplos hay?

R. El agente tóxico nervioso VX. Después de muchos años de negarlo, Irak ha reconocido por fin que ha fabricado 3,9 toneladas de VX. Hay pruebas de que se ha destruido parte, pero es muy difícil de cuantificar. Ellos son los que tienen los expedientes, las facturas, los contratos. Así que la carga de la prueba recae sobre ellos, si es que pretenden salir bien librados. Tienen que convencernos de que el gas ha desaparecido verdaderamente. Asimismo, hay interrogantes en relación con los misiles. Los iraquíes se han esforzado al máximo para intentar cubrir sus huellas mediante la destrucción de equipos y prototipos, incluso han llegado a fundir materiales con el fin de impedir que averiguáramos hasta dónde habían llegado en los programas de misiles.

P. Existe una científica cuyo apodo es doctora Germen. ¿Le gustaría hablar con ella?

R. Desde luego, desempeñó un papel importante en el programa de armamento biológico de Irak. Su verdadero nombre es Rihab Taha. Creo que estaba al frente de todo lo relacionado con las bacterias en el programa de armas biológicas, sobre todo el programa de fabricación de carbunco. Se la ha entrevistado muchas veces en el pasado, en Bagdad. Por supuesto, no queremos decir por adelantado a quién deseamos entrevistar.

P. Una preocupación importante es la posibilidad de entrevistar a científicos del programa de armamento fuera de Irak. ¿Se alegra de que EE UU les haya ofrecido asilo a ellos y sus familias?

R. La resolución aprobada en noviembre nos da la autoridad para sacar a gente de Irak, incluidas sus familias. Pero el doctor Blix ha dicho en varias ocasiones que no cree que seamos un grupo de ayuda a la deserción ni de secuestros.

P. El vicepresidente de Irak acaba de acusar a los inspectores de "desempeñar un papel de informadores". ¿Le preocupa que le acusen de ser un espía?

R. Francamente, es una distracción. Irak debería dedicar más tiempo a responder a nuestras preguntas que a lanzar esas acusaciones, que no parecen tener fundamento. Los iraquíes dicen que hacemos preguntas inapropiadas. Somos nosotros los que debemos decidir cuáles son las preguntas apropiadas.

P. ¿Cree que Sadam Husein ha cambiado de opinión sobre cómo tratar con los inspectores?

R. Resulta difícil saberlo. Pero desde el punto de vista político, toda la situación es muy distinta a la que era a finales de los noventa. Ahora disponemos de un Consejo de Seguridad unido que nos respalda.

P. Hace casi 12 años que comenzaron las inspecciones de la ONU. ¿No pensó el primer jefe de inspectores que el trabajo se podría hacer rápidamente si se contaba con la cooperación de Irak?

R. Creo que vino a decirle a su mujer: "Voy a hacer este trabajo y estaré de vuelta dentro de seis meses". Las cosas nunca tenían que haber resultado así. A veces le preguntan al doctor Blix cuánto tiempo cree que se tardará en completar la tarea. Y la respuesta sincera es que depende por completo de Irak. Si colaboran de verdad... podríamos completar parte de la labor de aquí a nueve meses o un año.

P. ¿Seguiremos hablando de ello dentro de 12 años?

R. No creo que el Consejo esté dispuesto a volver a jugar al gato y el ratón, a hacer trampas y esconderse. No creo que tenga tanta paciencia.

©

2003 National Journal.

Ewen Buchanan (derecha) con Hans Blix, jefe de los inspectores de la ONU.
Ewen Buchanan (derecha) con Hans Blix, jefe de los inspectores de la ONU.AP

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 01 de febrero de 2003.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50