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Crónica:BALONCESTO | Euroliga

Inapelable victoria del Skipper

El equipo italiano, más rápido que el Barça

La segunda derrota del Barcelona en la Euroliga rozó el estrépito. El Skipper de Bolonia le superó con una autoridad que sólo se resquebrajó ligeramente muy cerca del final. Pero el mal partido de los azulgrana no tuvo eximente.

El Skipper es un equipo incómodo, que juega a toda pastilla, y no hay partido esta temporada en el que no haya dominado en el rebote ofensivo. Un conjunto agresivo, muy a imagen y semejanza de sus dos lebreles, Pozzeco y el argentino Delfino. Entre ambos, con Basile marcando un ritmo rápido, vertiginoso a la que se terciaba el contraataque, el Skipper viajó todo el tiempo a propulsión a chorro.

La réplica del Barça al trío supersónico de los boloñeses se quedó cortísima. Fucka, Navarro y poco más. No fue el día de Bodiroga, muy desdibujado y, cosa extraña, muy irrelevante en su aportación. También muy limitados a sus labores defensivas Nacho Rodríguez y De la Fuente, la respuesta del Barça se limitó a Navarro, como casi siempre con la escopeta cargada y el descaro y la personalidad de los grandes jugadores, y a Fucka, que, en su regreso al que fue su pabellón durante las cuatro últimas temporadas, brilló como pocas veces.

SKIPPER BOLONIA 82 - BARCELONA 70

Skipper Bolonia: Basile (17), Delfino (21), Pozzeco (14), Skelin (2), Galanda (18); Scepanovic, Kovacic, Barton (3) y Van den Spiegel (7). Barcelona: Nacho Rodríguez (3), Bodiroga (9), De la Fuente (6), Fucka (19), Femerling (2); Dueñas (5), Navarro (19), Jasikevicius (7) y Varejao. Árbitros: Sudek, Tsankis y Stoks. Paladozza de Bolonia: Unos 8.000 espectadores.

Los desarreglos tácticos en el Barcelona fueron evidentes y a veces elementales. Con Dueñas en la pista lograba equilibrar la balanza en el rebote, pero sufría para resistir las carreras de los jugadores del Skipper. Sin el gigante madrileño en la cancha, el Skipper se hacía con todo lo que caía del aro.

El tirón del Skipper parecía sentenciar ya antes del último cuarto (68-55). Pero en esos últimos minutos el equipo italiano zozobró por instantes y el Barça vio pasar el tren muy de cerca (71-68), pero los triples de Basile y Galanda, un pívot con mano de seda desde larga distancia, le remataron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de diciembre de 2002