El abogado de Fallaci defiende ante el juez su derecho a criticar el islam

El último libro -La rabia y el orgullo- de la periodista italiana Oriana Fallaci fue objeto ayer de debate ante un tribunal de París. Para Ahcène Taleb, abogado del Movimiento contra el Racismo y por la Amistad de los Pueblos (MRAP), el texto de Fallaci tiene que ser prohibido 'para ofrecer puntos de referencia sólidos a las nuevas generaciones y poner límites al extremismo'. Según Taleb, el libro es un ejemplo de 'incitación al odio racial' y 'bastaría con poner la palabra judío en lugar de musulmán para encontrarnos ante un texto propio de los años treinta'.

En La rabia y el orgullo la escritora defiende la superioridad de la cultura occidental ante la islámica y acusa al mundo árabe de todo tipo de tropelías, llegando a insinuar que 'las actuales oleadas de inmigrantes no son un fenómeno natural, espontáneo e inocente' sino organizado por los secuaces de Bin Laden y de los 'príncipes sauditas' que quieren llenar Occidente 'de hijos de Alá, puesto que éstos se multiplican como ratas'.

El abogado de la periodista -ella no acudió ante el tribunal debido a una grave enfermedad- aseguró que su 'clienta' considera que ha llegado el momento de hacer 'antiislamismo primario debido a que hoy el verde es el color primario del totalitarismo'. En su defensa, William Goldnadel reivindicó 'la libertad de expresión' e insistió en que 'más que de antiislamismo convendría hablar de una cierta forma de anticlericalismo' que toma unas connotaciones determinadas 'debido al atentado del 11-S en Nueva York, ciudad en la que vive Oriana Fallaci'.

Un encarte y una multa

El abogado de la Liga de los Derechos Humanos, que no pide la prohibición del libro -alrededor de un millón de ejemplares vendidos en Italia, casi 50.000 en Francia-, sino un encarte en el que se incluya el texto de la sentencia y una multa contra la editorial. 'Se ha forrado a cuenta de denigrar a una parte de la población', subrayó el abogado, quien añadió que las afirmaciones de Fallaci permiten pasar 'del odio al asesinato'.

El tribunal de París no comunicará su sentencia hasta el 20 de noviembre. Hace pocas semanas tuvo que juzgar un caso parecido en el que el implicado era el novelista Michel Houellebecq, pero en aquel caso el texto incriminado eran unas declaraciones del escritor, no su obra de ficción, mientras que en el de Oriana Fallaci, al tratarse de un ensayo, la acusación arremete directamente contra el libro. En él se pueden leer pasajes sorprendentes como la confesión de la autora por la que se felicita por no haberse acostado nunca con un hombre árabe: 'Creo que hay algo en los árabes que desagrada a las mujeres de buen gusto'. No se sabe si se refiere a su tendencia 'a desflorar a la primera oportunidad a las monjas' o 'a mear y defecar sobre los altares' pero, siempre según la periodista, quienes atacan su libro 'no es porque se hayan convertido al islam sino porque no tienen pelotas, son unos castrados'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de octubre de 2002.

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