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Zapatero prepara un cambio en su ejecutiva con la elección de un núcleo de confianza

El líder del PSOE creará una comisión permanente que abarque todas las áreas

Un nuevo esquema de funcionamiento se apreciará en el PSOE a partir del mes de septiembre. El secretario general de los socialistas, José Luis Rodríguez Zapatero, decidirá después de las vacaciones veraniegas el alcance y las características de los cambios que conferirá a la ejecutiva que trabaja con él desde julio de 2000, cuando fue elegido máximo líder del partido. En principio, parece que tiene decidido crear una comisión permanente dentro de la propia ejecutiva, en la que estarán sólo algunos de los ejecutivos que tienen área propia.

Funcionalidad, eficacia e impulso 'para la batalla final de las elecciones', según personas del entorno de José Luis Rodríguez Zapatero, justifican los cambios. Habrá, entonces, un grupo reducido que tendrá responsabilidad sobre todas las áreas, actuará en permanente coordinación y casi diariamente compartirá los análisis políticos y las decisiones, explican los pocos interlocutores que conocen los planes del secretario general del PSOE.

Esta permanente tendrá reuniones formales semanalmente y la ejecutiva al completo mantendrá su periodicidad quincenal o cada tres semanas. La elección de ese núcleo comportará necesariamente algunos resquemores en los excluidos. Todavía no hay una decisión cerrada sobre quiénes seran los elegidos, pero sí se da por seguro que estarán Jesús Caldera, portavoz parlamentario; José Blanco, secretario de organización; Jordi Sevilla, responsable económico; Álvaro Cuesta, responsable municipal, y Carmen Chacón, titular de Educación, Cultura e Investigación.

Cada uno de ellos será responsable, además, de las áreas de otros compañeros. Ha habido fallos de coordinación e incluso de información respecto a qué hacían algunos ejecutivos en sus áreas y se trata de que el núcleo central de la ejecutiva comparta decisiones e imparta instrucciones.

Los resquemores iniciales prácticamente han desaparecido en la actualidad, según indican miembros de la ejecutiva. 'Nos llevamos muy bien, mucho mejor de lo que ninguno podríamos soñar hace un año', señala uno de esos ejecurivos. 'El buen clima' lo extiende hacia el presidente del partido, Manuel Chaves, y los vocales.

'Trato individualizado'

Esta remodelación también repercutirá en el propio líder del PSOE ya que tendrá la ocasión de compartir con el núcleo fundamental de la ejecutiva las decisiones y deliberaciones, cuando su modelo actual de trabajo es 'de trato individualizado', explican los interlocutores consultados.

El líder socialista, no obstante, sólo tiene palabras de elogio, en público y en privado, para los miembros de su ejecutiva, respecto a los que señala que constituyen 'un equipo brillante que lo demostrará en el Gobierno'. Esto fue lo que dijo Rodríguez Zapatero hace dos semanas en León en un acto público de conmemoración de los dos años de su llegada a la dirección del partido socialista.

La existencia de este núcleo no impedirá que Zapatero mantenga sus relaciones 'bilaterales'. Así, por ejemplo, su amistad y complicidad política y personal con Trinidad Jiménez está fuera de 'cualquier organigrama', indican en el entorno de secretario general, y Jiménez seguirá siendo partícipe de las decisiones y reflexiones de Rodríguez Zapatero.

Pero Trinidad Jiménez, ante todo, tiene que dedicarse a Madrid, como candidata socialista a la alcaldía, a pesar de que no sea sustituida previsiblemente en su área de política internacional sino que las funciones las desempeñará 'con toda dignidad' el portavoz de Exteriores, Manuel Marín. Éste todavía tiene pendiente una conversación con Rodríguez Zapatero para estudiar la mejor fórmula de llevar el área.

Consuelo Rumí, responsable de políticas sociales e inmigración del partido; Juan Fernando López Aguilar, titular de libertades y desarrollo autonómico; Micaela Navarro, titular del área de la mujer; Leire Pajín; Enrique Martínez en Innovación y comunicación; Isabel Pozuelo, en consumidores, y Cristina Narbona gozan del beneplácito de José Luis Rodríguez Zapatero a pesar de que algunos de ellos no hayan conseguido ser conocidos ante la mayoría de los ciudadanos por las características poco vistosas de sus áreas.

Pérez Rubalcaba

Pero la mayoría de ellos, sin embargo, forman parte del comité electoral federal que coordina José Blanco. En este órgano aparece como figura relevante en el área de 'planificación y respuesta' Alfredo Pérez Rubalcaba, que no ha necesitado ser miembro de la ejecutiva federal para convertirse en una de las personas de la máxima confianza de Rodríguez Zapapatero.

De esta confianza participa igualmente Javier Rojo, responsable de política institucional del PSOE y amigo personal del secretario general socialista.

'Nuestro líder es bastante promiscuo'. 'José Luis tiene el corazón muy grande y perfectamente compartimentado'. De estas dos maneras, personas de su entorno tratan de explicar, en tono de humor, la naturalidad con la que Zapatero demuestra en la práctica que cada persona que tiene a su alrededor, ya sea en la ejecutiva, en su gabinete, en el Parlamento o en las federaciones ocupa su propio lugar, sin prevalencias.

Ahora bien, nadie discute que Jesús Caldera y José Blanco son puntales del proyecto de José Luis Rodríguez Zapatero. 'Uno político y otro orgánico', explican.

Consejos de auditoría

Una empresa auditora ha trabajado en el PSOE para hacer un diagnóstico sobre el modo de funcionamiento de las distintas áreas políticas y sobre el trabajo, en general, de la dirección federal. Los auditores han llegado a unas conclusiones que han plasmado en un informe con sugerencias para racionalizar el trabajo. No será seguido, 'ni mucho menos', al pie de la letra, pero ha sido útil, señalan miembros de la dirección socialista. Algunas de las propuestas tendrían encaje en una empresa, pero no en un partido político donde deben tenerse en cuenta consideraciones muy diversas.

Pero toda la 'racionalización' del trabajo está orientado a 'ganar las elecciones'. Primero, las de 2003. Y ganar unas elecciones municipales y autonómicas se traduce para el PSOE en conseguir más votos que el PP. Después, las generales. Y en esta tarea está el área electoral que dirige José Blanco, cuyo departamento se ha convertido ya en un aparato de sociología electoral con técnicos que día a día pulsan 'la opinión de la calle'. La última encuesta elaborada se guarda celosamente para que no cunda un excesivo optimismo que se derivaría de los buenos resultados.

'Hay líder y hay paz interna; ahora hay que demostrar que tenemos equipo y proyecto', resumen en el entorno de Zapatero

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002

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