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El PP presenta una denuncia en la Fiscalía del TSJA

Gabriel Díaz Berbel tuvo un sueño allá por el año 1996: crear una escuela de circo al estilo de los prestigiosos centros existentes en Montecarlo, Berlín, París o Londres. En 1998, Emilio Aragón Miliki pasó por la ciudad con su Circo del Arte. Berbel le contó su idea y Miliki, entusiasmado, se apuntó al proyecto. Estaba dispuesto a ceder toda la infraestructura con la que en aquel momento recorría España; alrededor de 400 millones de pesetas gastados en una carpa con asientos para 1.500 espectadores con aire acondicionado y calefacción, carromatos, luces... Pero lo que empezó como una idea genial ha estado a punto de acabar como acababan las aventuras del circo de Gaby, Fofo, Miliki y Milikito: con los payasos y Fernando Chinarro persiguiéndose unos a otros alrededor de la mesa del salón y tirándose los trastos a la cabeza.

En cualquier caso, la aventura de esta escuela de artes circenses ha estado a punto de ser una parodia mucho más delirante que cualquiera de las que aparecían en televisión en el circo de Miliki a principios de los ochenta. Sin embargo, según el encargado del proyecto por parte del Ayuntamiento granadino, el concejal Antonio Cruz, todo parece que acabará bien, con la reacción de un consorcio que gobierne el asunto y con todos los intervinientes en buena armonía. Eso sí, con el permiso del Partido Popular. Y es que a este grupo no le parece legal del todo el modo y la figura jurídica, un consorcio, elegida por el alcalde Moratalla para gestionar el circo y la escuela.

Tras años de espera, el consorcio, en el que estarían el propio consistorio granadino, Pantomima S. A., y las cajas General y Rural de Granada, se constituirá en una semana o dos. Pero, el PP no tiene claro que con esta figura se pueda abonar dinero alguno por obras que se han hecho sin concurso público y por ello, ha presentado en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía una querella. En ella se previene ante una 'presunta prevaricación en caso de que se constituyera un consorcio y se llegara a pagar dinero sin el mencionado concurso público', según Sebastián Pérez, concejal del PP que ha llevado adelante ese trámite. La Fiscalía lo está estudiando e incluso ha solicitado información complementaria al PP.

Aparentemente, la aventura de este circo está a punto de concluir en buen puerto aunque a punto ha estado, una vez más, de convertir a Granada en a capital de la parodia en lo que a proyectos culturales se refiere.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002