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Columna

Gancho

Con bastante frecuencia oímos decir esa frase de que algo o alguien tiene tirón o tiene gancho sin que nos sorprendamos por ello; pero dos días atrás, al levantarnos para salir de un acto académico de esos que hacen pensar que esta ciudad va elevando su nivel cultural, justo en el momento en que se aprovecha para saludar e intercambiar opiniones, me sumé a la irritación que sacudió a mi alrededor por haber oído decir que la conferencia no había tenido gancho.

Las emociones se transmiten y en pocos segundos se dilató el enojo hasta llegar a la calle en donde se dispersó. Pero una servidora siguió rumiando camino de casa que no teníamos solución. ¿Por qué no se organizaban actos con gancho una semana sí y otra también hasta hartarnos? En la Isla de la Cartuja, junto a Isla Mágica por ejemplo, que es también como un lugar de ensueño con regalos de magos. Además, así se podrían matar dos pájaros de un tiro: todos electrizados de gusto para una buena temporada y el parque temático haciendo caja con miles de sevillanos. Espectáculos cada fin de semana con ganchos y tirones de todas clases: rápidos como calambres o lentos como una balada de amor, con ritmo repetido o único en un inesperado final, suaves para espíritus sensibles o desgarrados para los curtidos...

Afortunadamente las pasiones se calman, todo vuelve a su ser y, por curiosidad, se puede analizar tranquilamente lo sucedido: lo que se dijo, cómo se dijo, lo que se oyó, lo que se entendió y lo que alteró el ánimo. Al cabo de un rato llegué a la conclusión de que yo había entendido por 'tirón' o por 'gancho' una cualidad concreta que discurría por un camino que poco o nada tenía que ver con el hilo del discurso. El enojo creo que se debía a que las palabras que unos valoraban como precisas y certeras, en otros podían no causar admiración por no haber conseguido levantarles el entusiasmo que aquí queremos que nos levanten a cada momento, el que nos recorre de escalofrío de la cabeza a los pies, nos eriza el vello, nos abre las carnes y nos sofoca con nudo en la garganta. En cualquier caso no somos capaces de darle a cada uno su tirón ni de poner en su sitio a cada gancho.

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