DEBATEColumna
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Conversación relajada sobre un doble éxito

Estaba claro desde el principio que la primera entrevista que Jon Ortuzar, director del Palacio Euskalduna, iba a realizar en su vida no iba a costarle su futuro profesional por impertinente. Colega y amigo, como él mismo reconoció, de José Miguel Aierza, el director del Kursaal de San Sebastián, convirtió el debate ante los micrófonos de la Cadena SER de Bilbao, en una charla relajada sobre la belleza de ambas arquitecturas y la eficacia de sus dos gestiones.

Ortuzar llegó a los estudios de la SER con 15 preguntas en cartera que ocupaban casi dos folios. Las fue desglosando sin que ninguna respuesta le hiciera desviarse de su guión. Se permitió ligeros comentarios en las cuestiones, pero como buen entrevistador concedió el protagonismo a su entrevistado.

Aierza cree que no hay duda de que el Kursaal es positivo para San Sebastián
Ortuzar alardea de que hasta en Medellín se interesan por el Palacio Euskalduna

Aierza desconocía el interrogatorio al que sería sometido, pero no se preocupó porque el periodista ocasional le había tranquilizado con anterioridad. 'Será una charla cordial, no te preocupes', le había avisado Ortuzar. Y lo cumplió. Nada de preguntas incisivas o cuestiones de tipo personal. Que la arquitectura del Kursaal, inaugurado en junio de 1999, no gusta a todos. Bueno, responde Aierza, es un elemento 'objetivamente positivo' para la ciudad y a partir de ahí la subjetividad de cada uno hace que pueda gustar más o menos.

Una de las escasas ocasiones en que Ortuzar intentó ironizar, su interlocutor no se apercibió y la sonrisa del director del Eukalduna se congeló en el aire. 'El otro día tuvimos la visita de los padres de Dolores Palacios, la mujer de Federico Soriano, pareja y nuestros arquitectos. La verdad es que les ví y tengo que reconocer que pensé que alguna vez ya me había acordado de ellos, de los padres me refiero. A los arquitectos de firma se les imputa un distanciamiento de la funcionalidad', relató Ortuzar.

El director del Kursaal no confesó si en algún momento llegó a nombrar a los progenitores de Rafael Moneo, el autor del edificio donostiarra, pero a favor del laureado arquitecto tudelano señaló su significativa predisposición a los cambios. 'Ello ayudó a que algunos conceptos que originariamente no estaban excesivamente bien concebidos para los que era el uso del edificio, poco a poco se fueran modificando. Pero, no hay duda de que alguna hipoteca siempre arrastramos en este tipo de edificio', reconoce Aierza.

Un laberinto de pasillos

El entrevistador entró al quite y mencionó esa escalera del Kursaal que hay que subir a la fuerza y ese único ascensor. Pero también supo reconocer que al Euskalduna se le critica mucho la complejidad del edificio. Y como expresión de que el sentido del humor empieza por reírse de uno mismo, Aierza recordó una anécdota que le ocurrió el día de la inauguración, en febrero de 1999. El palacio estaba lleno de invitados y de medios de comunicación. En un momento determinado, Juanjo de la Iglesia, presentador del programa televisivo Caiga quien Caiga, comenta: 'Bueno, aquí estamos, en este magnífico edificio. Vengo del escenario y me he perdido ya 326 veces'. Aierza añade que es el peso que hay que pagar por contar con una firma importante, aunque ambos dejaron claro que lo fundamental es que los edificios cumplan su función. Y eso sus respectivos inmuebles lo hacen sobradamente, en opinión de ambos.

La entrevista continúa con precisión de relojero. El técnico de Radio Bilbao escucha tras el cristal con satisfacción. 'Parece que llevan bien el ritmo. A ver si no sobrepasan el tiempo previsto'. Ortuzar no se resiste en su duodécima pregunta a saber qué le da envidia a su homólogo guipuzcoano.

Como no pretende mostrar demasiado orgullo, le inquiere también por lo que nunca prestaría al edificio de Bilbao. No tiene duda el director del Kursaal: si pudiera trasladaría a San Sebastián la grandiosidad del escenario del palacio bilbaíno, aunque no sabría dónde meterlo. Por el contrario, ni por todo el té de China abandonaría el entorno geográfico de los cubos. 'Estamos ubicados en un lugar maravilloso, frente al mar. Probablemente, es una de nuestras fuertes apuestas que, unida a la arquitectura del propio edificio...' Ortuzar no le deja concluir, no hace falta que insista, él está totalmente de acuerdo.

Dos economistas de carrera y expertos en gerencia no pueden ni quieren soslayar el aspecto económico en la conversación. Reconocen que son competidores en el mismo mercado y ofrecen el mismo producto, pero Ortuzar concluye diciendo que por encima de todo está el hacer patria. Ninguno de los dos pretende renegar de su éxito, más bien lo contrario, así que aseguran que en ambos casos su modelo de gestión es una referencia casi mundial.

¡Hasta en la colombiana ciudad de Medellín se interesan! Allí, cuenta Ortuzar, estuvo el pasado mes de diciembre. Por algo, y en eso están de acuerdo, son los dos únicos palacios de congresos españoles capaces de generar un resultado de tesorería positivo al final del ejercicio. Una iniciativa pública no tiene por qué ser siempre costosa, coinciden.

La entrevista va llegando a su fin. Los dos interlocutores se encuentran a gusto. ¿Se olvidarán de la gastronomía? No, pero a su estilo. Ortuzar pregunta si no teme que Martín Berasategi, que dirige el restaurante del Kursaal, deje de ser cocinero y se convierta en una multinacional. Por si acaso, le pide a Aierza que que le invite a una comida preparada por aquél, 'por que el buen trato que te he dado en esta entrevista'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 02 de marzo de 2002.

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