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Entrevista:CONTRALMIRANTE CARLOS MOLINA | Opositor al Gobierno de Chávez

'Los círculos bolivarianos están recibiendo armas de los cubanos'

El contralmirante venezolano Carlos Molina Tamayo, de 48 años, casado y con cuatro hijos, es el militar de mayor rango y calificación entre los disidentes que han pedido la dimisión del presidente Hugo Chávez. Tras ocupar posiciones de confianza y responsabilidad como jefe de armamento y secretario del Consejo de Seguridad de la Nación durante los tres años de gestión de Chávez, el contralmirante Molina arriesgó su carrera y su última designación como embajador de Venezuela en Grecia para sumarse a la rebelión castrense.

Molina es el tercero de los cinco militares que, desde el 7 de febrero están reclamando un cambio de rumbo en la dirección política de Venezuela. Este alzamiento militar con palabras y no con armas se hace al goteo, por episodios: uno o dos oficiales se pronuncian cada semana. Y el final todavía no está escrito. En una entrevista con EL PAÍS, Molina cuenta las razones de su actitud.

Venezuela ha llegado a una crisis que puede llevar a una escaramuza o a la guerra civil

Las Fuerzas Armadas no piensan en dar un golpe. Queremos un Gobierno de transición

Pregunta. ¿Por qué se pronunció en contra del presidente Chávez?

Respuesta. Me pronuncié basado en los artículos 57, 58, 61 y 350 de la Constitución como ciudadano, primero, y como uniformado. Creo que Venezuela ha llegado a una crisis grave y que, si no tomamos medidas preventivas, puede estallar un conflicto mayor, como un derramamiento de sangre tipo escaramuza o guerra civil, porque el bando del Gobierno se está radicalizando.

P. ¿Por qué teme que haya un derramamiento de sangre?

R. Porque ha crecido el resentimiento en los últimos años. Las mismas voces gubernamentales incitan a la separación de las clases sociales cuando hablan de oligarquía y de la gente pobre.

P. Ya llevan tres años enfrentando a los pobres contra los ricos y no ha ocurrido nada.

R. Eso no indica que no pueda ocurrir. Se está acumulando el resentimiento y puede estallar el enfrentamiento en cualquier momento. Vemos cómo atacan a los medios de comunicación, a los periodistas y a la universidad donde una señora chavista...

P. ¿Se refiere a Lina Ron, que dirige los círculos bolivarianos?

R. Sí, pero no quiero mencionar su nombre.

P. ¿El Gobierno ha armado los círculos bolivarianos?

R. Tengo información de que están recibiendo armas y entrenamiento de los cubanos.

P. ¿También de la guerrilla colombiana que se ha infiltrado en Venezuela?

R. Sí, ya es un hecho notorio. Siempre han estado ilegalmente y ahora están de manera legal.

P. ¿El Gobierno venezolano apoya a la guerrilla?

R. No hay que ser mago para detectar eso. Uno ve la simpatía y una relación directa.

P. ¿Cuánta responsabilidad tiene usted, que ha ocupado cargos de seguridad?

R. La responsabilidad de los militares es institucional. Uno no trabaja para el Gobierno, sino para la nación, y lo trata de hacer lo más institucional posible.

P. ¿Están fracturadas las Fuerzas Armadas venezolanas?

R. Las Fuerzas Armadas no están divididas. Se mantienen institucionales. Todos estamos con la Constitución. Apoyamos al pueblo y la sociedad civil en todos sus requerimientos. Lo que tenemos claro es que no queremos un Gobierno militar ni un golpe de Estado de extrema derecha.

P. ¿Y usted en qué lado se ubica?

R. Soy más bien de centro moderado y respetuoso de los derechos humanos. Nunca he sido de izquierda.

P. ¿Es cierto que ustedes no tienen capacidad de movilizar gente ni para dar un golpe, como dice Chávez?

R. Es que nosotros no pensamos dar un golpe.

P. ¿Qué buscan entonces?

R. Evitar que siga creciendo el conflicto generalizado del país, que se pueda pasar a un Gobierno de transición que de forma sinérgica una todas las voluntades venezolanas y, cuando el pueblo lo considere, que vayamos a unas nuevas elecciones para salir de este trauma de ingobernabilidad en el que estamos sumidos.

P. ¿Cuánto falta para eso?

R. Faltan cinco para las doce [en alusión a una canción navideña venezolana].

P. ¿Y si Chávez no dimite?

R. La sociedad civil tomará acciones con los métodos que establece la Constitución.

P. ¿Cómo vislumbra un Gobierno de transición después de Chávez?

R. Un Gobierno de transición, de coalición, cívico, en el que la fuerza armada sirva de apoyo.

P. ¿El anuncio de Chávez de dar 200 millones de dólares en crédito a los militares neutraliza el movimiento disidente?

R. En absoluto. La fuerza armada no se compra.

P. ¿Chávez ha desviado las funciones de los militares al darles obras sociales con el Plan Bolívar?

R. Con ese plan se ha mermado la moral y la capacidad operativa de la fuerza armada.

P. ¿Será porque no les gusta que los pongan a vender pollos y verduras en los mercados?

R. No, eso no es nuevo. Los planes cívicos de los militares siempre han existido antes, pero de manera reducida. Lo que pasa es que ahora es descontrolado.

P. ¿Se ha incrementado la corrupción en el sector militar?

R. Ha habido jerarcas que han caído en la corrupción y ahora los casos son más notorios.

P. ¿Hacia dónde va la oposición de los militares?

R. Vamos a darle un aporte a la sociedad civil para que se de cuenta de que lo que dijo el presidente Chávez de que las armas de las Fuerzas Armadas, los tanques, fusiles y aviones están del lado de la revolución, no es así. Las Fuerzas Armadas están del lado de la institucionalidad y de la sociedad democrática en general. Y una de las razones de mi pronunciamiento es indicar a los venezolanos que las Fuerzas Armadas están con ellos.

P. ¿Cree que Chávez quiere imponer su proyecto personalista?

R. Evidentemente. Lo veo yo y todos los venezolanos.

P. ¿El presidente ha engañado a todos estos tres años?

R. Yo me siento engañado. Y percibo en la calle una frustración generalizada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de marzo de 2002