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Palestinos e israelíes pactan una tregua bajo tutela de la CIA

Responsables de seguridad israelíes y palestinos han pactado, bajo los auspicios de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos) una tregua de una semana, que se inició ayer y que finalizará el próximo domingo. El acuerdo pone fin a una oleada de violencia iniciada hace más de un mes y que culminó con la matanza de seis soldados israelíes cerca de Ramala y tres días de bombardeos continuados contra varias ciudades de Cisjordania y Gaza que causaron cerca de cuarenta muertos palestinos.

El acuerdo de alto el fuego, el primero que se concluye en los tres últimos meses, fue acordado por las dos partes en un intento de que ambas comunidades puedan celebrar en paz y tranquilidad la fiesta religiosa del sacrificio (Aid al Adha), la más importante del calendario musulmán, que finalizará el próximo martes, a continuación de la cual se inicia la del Purim o carnaval judío.

En el transcurso de esta tregua los responsables israelíes se han comprometido a suspender las operaciones de prevención, es decir los asesinatos selectivos de dirigentes de la Intifada. El mando de las tropas israelíes ha dejado asimismo en suspenso los bombardeos sobre ciudades palestinas. Sin embargo, Israel 'se reserva el derecho' a responder a los ataques palestinos.

Los responsables de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina se han comprometido, por su parte, a intentar controlar y desarticular los ataques de los grupos radicales contra las posiciones del Ejército israelí y los colonos. Yasir Arafat ha reiterado en las últimas horas la orden a todas las facciones y milicias para que respeten el alto el fuego establecido el pasado 16 de diciembre.

Situación de Arafat

En medio de este clima de distensión, el gabinete de seguridad del Gobierno de Sharon se dispone hoy a debatir la situación de Arafat, quien se encuentra en arresto domiciliario desde el pasado 3 de marzo en sus oficinas de Ramala, sin posibilidad de moverse de la ciudad. Sharon tiene encima de la mesa una petición de sus aliados laboristas y de su propio partido, el Likud, para dejar a Arafat en libertad, mientras que los radicales religiosos y nacionalistas piden el mantenimiento de la detención.

El diputado Zee Boim, portavoz de la formación nacionalista Likud, se sumó ayer a la petición del ministro de Defensa, Benjamín Ben Eliezer, para que se liberara a Arafat, alegando que tras la detención de los tres asesinos palestinos del ministro de Turismo israelí, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina había cumplido con lo que se le pedía. El diputado Boim añadio, que además cada día que Arafat pasa bajo arresto se fortalece su posicion política y personal. Frente a estas peticiones se levanta el veto del ministro de Infraestructura, Avigdor Liberman, que ayer amenazó con abandonar el Gobierno si Arafat era liberado.

A pesar de estos esfuerzos, se registraron ayer nuevos incidentes en Gaza y en Cisjordania, donde murió un civil por disparos israelíes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de febrero de 2002