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Reportaje:COMUNICACIÓN

'Operación triunfo', el espacio al que no le basta el éxito

El programa ha barrido en la televisión y el mercado discográfico y aún hay opciones para exprimir el bombazo

Para los espectadores es un concurso. Para Álvaro de la Riva, director de Televisión Española, Operación triunfo es 'el proyecto'. Porque aunque ha barrido ya en televisión y simultáneamente en el mercado discográfico, la cadena pública y Gestmusic, la productora que lo creó, aún no ven el fin de las posibilidades de exprimir el bombazo.

El lunes pasado, de cada 100 españoles que veían la tele en el horario estelar, 44 seguían Operación Triunfo en TVE-1. Dos días después, se daba a conocer que el album de recopilación de las canciones del programa había alcanzado, nada más salir al mercado, el primer puesto en la lista que publica la Asociación Fonográfica y Videográfica de España (Afyve), con más de 600.000 copias vendidas. Los otros seis discos editados hasta entonces, con las canciones de las correspondientes galas, estaban entre los 12 primeros.

Editan 100.000 discos de cada gala, cuando lo normal para artistas noveles es sacar 10.000

El jueves, miles de personas se apelotonaban ansiosas en un centro comercial de Almería. En su interior, David Bisbal, uno de los concursantes con más seguidores, firmaba discos. Y lo mismo ocurría con sus compañeros en cada una de sus ciudades de origen.

Operación triunfo ha alcanzado la condición de fenómeno social que vivió Gran Hermano. Pero con una gran diferencia. Esta vez la idea se creó en España. Y precisamente los dos ejecutivos que lo inventaron también comenzaron su carrera profesional en la música. Detrás de la productora Gestmusic-Endemol están Toni Cruz y Josep María Mainat, dos de los componentes de La Trinca, el grupo catalán famoso en los ochenta por sus canciones humorísticas.

De los escenarios pasaron a la industria televisiva, primero con programas de parodias y entrevistas y luego como productores. Por el camino se les quedó Miquel Angel Pascual, el único de los tres que usaba barba. 'No le gustaba la televisión', apostilla Cruz cuando se le pregunta por él.

Gestmusic es ahora una de las productoras más prolíficas -tiene seis programas en distintas cadenas y prepara tres especiales para estas Navidades- y ha creado espacios como Crónicas marcianas, La parodia nacional o El bus.Precisamente, su experiencia televisiva fue la base de Operación triunfo.

Aunque por el camino la idea original ha sufrido cambios: 'No queríamos hacer un Gran Hermano', explica De la Riva. Por eso, la cadena pública planteó varias condiciones para diferenciarlo y, entre ellas, impuso que el premio final no consistiera en dinero, sino en participar en el festival de Eurovisión. Además, en estas negociaciones surgió la idea de dar a los tres finalistas la oportunidad de grabar un disco. Y así se buscó una compañía discográfica.

'Necesitábamos una casa que fuera lo suficiente agresiva como para vender este producto que es distinto a las habaneras [por el tipo de música que edita el sello discográfico de RTVE]', explica De la Riva. Pero la cadena mantiene 'una parte en todos los negocios alrededor del proyecto'. En un principio se ofreció a las grandes discográficas, que no creyeron en la idea. Ahora muchas se tiran de los pelos al ver que los discos de Operación triunfo están copando las listas de ventas en Navidades, cuando se factura el 40% de todo el año.

La empresa que editó los discos de Crónicas marcianas y de Gran Hermano, Vale Music, se hizo cargo de los lanzamientos. Y la que propuso editar un disco semanal que costara unas 900 pesetas. 'Queríamos crear un fenómeno de coleccionista y sacar unas 5.000 piezas que sólo estuvieran a la venta en El Corte Inglés, para que su distribución fuera más rápida', cuenta Enrique Tejada, coordinador de Operación triunfo en Vale music.

Pero todo se desmadró. Los discos se agotaron y hubo que ampliar la edición a 9.000. Las siguientes semanas se repitió: colas en los grandes almacenes y peticiones de tiendas de toda España. Hasta el punto de que ahora se editan 100.000 discos por gala semanal; la distribución se ha ampliado y el album del programa (2.695 pesetas) ha salido con 500.000 unidades. Lo normal es que el primer disco de un artista se lance con menos de 10.000, y aún así la mayoría de los discos se devuelven.

Pero con Operación triunfo nada tiene que ver con el funcionamiento habitual de la industria. Para empezar los concursantes se van a encontrar con que si pierden, también ganan. Firmaron un contrato por el que reciben unas 500.000 pesetas mensuales, pero con derechos sobre los discos -sin olvidar que todos son autores de una de las canciones-, la retransmisión de las galas, y la publicidad. 'Van a salir millonarios y, por supuesto, famosos', señala Mainat. Además, televisión y productora han decidido patrocinar su carrera, aunque en un principio sólo les iba a ocurrir a los tres finalistas. 'No tendrán la [mala] experiencia nuestra', dice Cruz. Se les han buscado representantes y, en el mismo edificio donde se instaló la Academia del concurso, los eliminados continuarán sus estudios.

'No es una fábrica de famosos', matiza el director de TVE. 'Les daremos apoyo y asesoría, pero ellos tienen la última palabra'. Es, en toda regla, una Academia con visos de continuidad, para hacer una cantera de artistas. De hecho, TVE tiene la intención de repetir el concurso el año que viene. Y junto con la productora ya ha empezado a distribuir la explotación del negocio no relacionado con su actividad. El viernes pasado entró Canal Satélite Digital: ofrecerá un canal temático, que cuando acabe el concurso emitirá los castings de la siguiente etapa.

También Vale Music se ha visto desbordada por las posibilidades profesionales de los 16 concursantes y tiene previsto alcanzar acuerdos con otras discográficas para ceder sus derechos. Todo, con tal de no desperdiciar el amplio volumen de negocio relacionado con el programa y que es incalculable.

En televisión los coletazos finales de Operación triunfo aún darán para mucho: terminará el próximo 11 de febrero, pero hasta el 25 de mayo, cuando se celebra el festival de Eurovisión, se emitirán especiales para elegir la canción que irá a concurso o si los finalistas participan por parejas o solos.

Operación triunfo ya ha despertado el interés de las cadenas públicas que participan en Eurovisión. La productora ha vendido el formato a Portugal, lo está cerrando con Italia y ha recibido peticiones de Alemania, Inglaterra y Latinoamérica. Va camino de convertirse en el programa de factura nacional con más resonancia internacional desde Un, dos, tres...

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de diciembre de 2001