Crónica:Rally de Gran Bretaña | AUTOMOVILISMOCrónica
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Sainz atropella a 15 espectadores

El piloto español debió retirarse y deja el título mundial en manos del británico Burns

La historia de infortunio de Carlos Sainz en el Rally de Gran Bretaña vivió ayer un episodio sin precedentes. Por primera vez en sus casi 15 años en el Mundial, el piloto español protagonizó un accidente con varios heridos al salirse de la pista en el 11º tramo cronometrado de la prueba, tercero de la jornada. Una quincena de espectadores resultaron lesionados de diversa consideración tras ser atropellados por el Ford Focus de Sainz. Doce, entre ellos cuatro niños, fueron evacuados urgentemente e ingresados en varios hospitales de País de Gales, pero según la organización ninguno corría peligro. El equipo Ford decidió retirarse, por lo que el piloto español perdió su mínima opción de título. El inglés Richard Burns (Subaru), segundo en la clasificación, lo tiene todo a favor: en la última etapa sólo necesita quedar entre los cuatro primeros para proclamarse campeón.

Es el primer accidente con espectadores en los 151 rallies del Mundial disputados por Sainz

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El accidente de Sainz se produjo cuando ocupaba la cuarta posición de la carrera. Estaba a casi tres minutos del líder, el finlandés Marcus Gronholm (Peugeot), y su única esperanza era que los tres primeros sufrieran problemas, por lo que no estaba arriesgando. Sin embargo, una vez más, el piloto madrileño fue víctima de las difíciles condiciones de la prueba británica. En una zona muy resbaladiza por el barro, unos 12 kilómetros después de comenzar el tramo de Brechfa, perdió el control de su coche, que fue a parar a una cuneta repleta de aficionados, muchos de los cuales no pudieron evitar el impacto. Tanto Sainz como su copiloto Luis Moya resultaron ilesos y remprendieron la marcha hasta el siguiente control. Los organizadores decidieron entonces detener la carrera para permitir el acceso a la zona de los vehículos médicos y de dos helicópteros.

El tramo 11 y el siguiente fueron anulados, mientras Ford anunciaba la renuncia de Sainz, aunque por el estado de su coche hubiera podido continuar. Ni el español ni la marca tenían ya ninguna posibilidad de pelear por los títulos de pilotos y de constructores. Sainz, además, se encontraba muy mal anímicamente.

El adiós de Sainz, que nunca en sus 151 rallies en el Mundial había vivido una experiencia similar, proclamó a Peugeot campeón de marcas y dejó a Burns muy cerca del título individual. Colocado en segunda posición, a casi un minuto y medio de Gronholm, puede incluso permitirse perder dos posiciones y cuatro minutos.

El incidente de ayer volvió a poner de relieve el peligro inherente a los rallies, especialmente concerniente al público. En los últimos años se ha calculado que unas 200.000 personas ven la prueba en directo. Si los aficionados no se colocan en áreas seguras, preferiblemente elevadas y lejos del radio exterior de las curvas, es frecuente que las salidas de pista de los coches participantes provoquen víctimas. Sin embargo, es más extraño que estas situaciones se produzcan en pruebas del Mundial donde las medidas de seguridad y los recursos de los organizadores son mucho mayores que en pequeños rallies locales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 24 de noviembre de 2001.

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