Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CONFERENCIA CONTRA EL RACISMO

La cumbre de Durban concluye que la esclavitud es un "crimen contra la humanidad"

La conferencia concluye con un plan global contra el racismo

La Conferencia Mundial contra el Racismo concluyó ayer en Durban, Suráfrica, tras extenderse un día más de lo previsto, con una declaración final en la que se adopta un plan global contra el racismo. Hasta última hora, los países árabes trataron de introducir en el texto final la calificación de racista para Israel. Las últimas horas estuvieron dominadas por el tema de la esclavitud, que fue calificada de crimen contra la humanidad.

Tras horas de intensas reuniones, los delegados consiguieron sacar adelante un texto consensuado de una conferencia, que estuvo a punto de fracasar por la insistencia de los países de Oriente Próximo en declarar a Israel como un Estado racista por su política respecto a los palestinos. Otro tanto sucedió en las últimas jornadas con la exigencia de los países africanos de que las antiguas colonias europeas pidieran perdón por la esclavitud, además de compensaciones económicas por los abusos. El acuerdo logró salvar el punto muerto en el que estaba la conferencia cuando la Unión Europea y el grupo de los países africanos aceptaron referirse a la esclavitud y la trata de esclavos como 'un crimen contra la humanidad'.

Respecto de la petición de perdón, el texto afirma que la conferencia 'invita a toda la comunidad internacional y a sus miembros a honrar la memoria de las víctimas de estas tragedias'. La conferencia mundial señala que algunos han tomado la iniciativa de expresar arrepentimiento, culpa o presentar disculpas, y llama a todos aquellos que aún no han contribuido a restaurar la dignidad de las víctimas a encontrar los modos apropiados para hacerlo y que, con este fin, 'apreciamos los países que ya lo han hecho'.

El debate sobre el esclavismo estos últimos días había quitado protagonismo a las discusiones sobre la modernización del concepto de discriminación, y sólo lograron aumentar las divisiones entre los diversos bloques presentes en la conferencia. 'Pienso que todos nosotros nos acercamos al final con la sensación de estar algo doloridos', dijo Nkosazana Dlamini Zuma, ministra de Relaciones Exteriores de Suráfrica y presidenta de la Conferencia Mundial contra el Racismo, que definió su trabajo como 'un parto'.

La votación final se realizó cuando la sala estaba medio vacía, pues muchos delegados no pudieron aplazar el retorno a sus países. La alta comisionada para derechos humanos de Naciones Unidas, Mary Robinson, no olvidó el tema principal de la conferencia y dijo que 'la verdadera pauta de nuestra labor será si logramos cambiar la vida de las víctimas del racismo', y reiteró que Durban debe marcar un comienzo y no un final en el debate y la lucha contra este mal. Sin embargo, Robinson agregó que no era sorprendente que Oriente Próximo haya ocupado un lugar tan importante en la discusión, pues es un problema grave. Sobre este tema dijo que existe poca voluntad en ambas partes por terminar con la violencia y comprender y aceptar la visión del otro.

Amenaza a la diversidad

'Por primera vez, el mundo se ha reunido para debatir las nuevas fuerzas que amenazan a la diversidad', dijo, mencionando los vínculos entre género, pobreza y racismo, como también los del desarrollo, la salud y el racismo. 'Aquí ha quedado patente el carácter mundial del racismo', afirmó. Robinson señaló la retirada de las delegaciones de Israel y EE UU como el momento más crítico de la conferencia, y acusó a la prensa de proclamar el fracaso de la cumbre, 'pero la voluntad política de ciertos países, a pesar de que algunos también estaban siendo presionados para que se retiraran, evitó el fracaso', en lo que fue una clara alusión al trabajo realizado por la UE.

La conferencia estableció un mecanismo de seguimiento de las posturas adoptadas con un Consejo de Gente Notable, que se reunirá dos veces al año para observar la velocidad y responsabilidad con que los países adopten el Plan de Acción establecido dentro del marco de la declaración. 'Solicitaré más fondos a Naciones Unidas', adelantó Mary Robinson. La cumbre llamó también a que se implementen programas que frenen la intolerancia y discriminación contra los 150 millones de emigrantes que hay en el mundo.

Oriente Próximo

El conflicto de Oriente Próximo ha invadido las discusiones de la Conferencia Mundial contra el Racismo, hasta el punto de llevarla al borde del fracaso. Aun así, el texto final reconoce el sufrimiento del pueblo palestino bajo ocupación y su derecho inalienable a la autodeterminación y a establecer un Estado independiente. 'Reconocemos el derecho a la seguridad para todos los Estados en la región, incluyendo a Israel, y llamamos a todos los Estados a apoyar el proceso de paz y que éste llegue a una pronta conclusión', agrega el texto. También reconoce 'con profunda consternación el aumento del antisemitismo y el antiislamismo en varias partes del mundo, como también la emergencia de movimientos violentos basados en el racismo e ideas discriminatorias contra judíos, musulmanes y árabes'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001

Más información