Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Open de Estados Unidos | TENIS

Dos hermanas que siembran dudas

Venus y Serena aseguraron a la familia Williams su cuarto título del Grand Slam

Una parte de la prensa norteamericana interpuso ayer ciertas dudas sobre la credibilidad del desenlace de la final del Open de Estados Unidos de tenis que, en la pasada madrugada española, debían disputar las hermanas Williams.

En principio, los méritos de las estadounidenses Venus y Serena, de 21 y 19 años respectivamente, son incuestionables. Así, les cupo el honor de protagonizar la primera disputa de un título del Grand Slam por parte de dos jugadores negras -también era la segunda vez que dos hermanas lo hacían: Maud Watson derrotó en 1884 a su hermana menor, Lilian, en el primer torneo femenino de Wimbledon-. Su acceso a la cita decisiva fue rotundo: Venus eliminó a su compatriota Jennifer Capriati, la número dos mundial, por 6-4 y 6-2 y Serena a la suiza Martina Hingis, la uno, por 6-3 y 6-2.

Sin embargo, Richard Williams, el padre, ha tenido que escuchar ya varias acusaciones de manipulación cuando sus dos hijas se han enfrentado. Las más recientes se produjeron en las semifinales de Wimbledon 2000 y las de Indian Wells 2001, cuando Venus decidió retirarse alegando una tendinitis en su rodilla derecha poco antes de la hora en que debía iniciarse el partido. Las críticas fueron feroces y el diario sensacionalista National Enquirer llegó a citar testigos para afirmar que el duelo entre las Williams en Wimbledon fue manipulado por Richard para que ganara Venus. En Indian Wells, Serena ganó luego la final ante la belga Kim Clijsters, pero fue silbada y abucheada por el público.

'Yo nunca les he dicho a mis hijas que pierdan un partido', aseguró Richard. Pero lo cierto es que, tras consultar con un psicólogo, intenta evitar que sus hijas contiendan entre sí inscribiéndolas en competiciones distintos, a excepción de las grandes. Si el padre hubiese decidido anoche, parece claro que era el turno de Serena, sólo campeona del Open en 1999. Venus tiene ya un triunfo en él y dos en Wimbledon. En todo caso, insistió en que ni siquiera estaría en la pista como espectador. Pocos se lo creyeron. Eso sí, todos esperaban ver un gran partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001