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Un negro para combatir el racismo

El presidente del Lazio impone en la plantilla al juvenil ghanés Ola para lavar su imagen

¿Cómo demostrar que el club de uno no es racista? ¿Cómo acallar a ese sector de seguidores del equipo que cada domingo expresan con más virulencia su xenofobia? Sergio Cragnotti, el máximo dirigente del Lazio, ha adoptado tres claras resoluciones. Una, indirecta: presentar una denuncia ante las autoridades policiales 'contra desconocidos', contra esos espectadores que el domingo pasado exhibieron una vergonzante pancarta dirigida al Roma: 'Equipo de negros, tribuna de judíos'. Otras dos, directas: invitar al centro de entrenamiento, en Formello, a todos los aficionados judíos y ascender a la primera plantilla a un juvenil negro, al ghanés de origen nigeriano Daniel Ola, de 19 años de edad. Ola, que ya estuvo en el banquillo en el partido de la Copa contra el Udinese, incluso podría volver a figurar entre los suplentes en el próximo encuentro liguero, frente al Bari.

La imagen del Lazio, cuyas acciones en la bolsa bajaron tras el numerito en el derby capitalino y que ha sido vituperado desde todo el mundo a través de Internet, precisa urgentemente una limpieza. Cragnotti lo ha entendido y se ha puesto manos a la obra. El técnico, el legendario ex portero Dino Zoff, niega oficialmente que la decisión sea política y la atribuye exclusivamente a los méritos acumulados por el propio jugador. Pero lo cierto es que Ola, un defensa central que lleva dos temporadas en el cuadro juvenil, ya se ha entrenado esta semana con el primer equipo.

Consultado por los periodistas, Ola se ha mostrado satisfecho de cómo está trabajando en el Lazio: 'Desde que estoy en este club, siempre se me ha acogido de la mejor manera. El cartelón del domingo me dejó sorprendido porque no creo que nuestros tifosi sean racistas. Lamentablemente, estúpidos se encuentran en todas partes. Pero aquí estoy bien.'

Estúpidos, obvio, los hay en todas partes. Sucede, sin embargo, que en las gradas del Lazio se dejan notar en exceso. En enero de 2000 ya se desplegó en ellas otra gran pancarta con un mensaje inequívoco: 'Honor al Tigre Arkan', el criminal de guerra serbio que acababa de fallecer. Antes, el 29 de noviembre de 1998, se exhibió otro lema antijudío: 'Auschwitz [uno de los campos de concentración levantados por los nazis en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial], vuestra patria; los hornos, vuestras casas'.

¿Cómo demostrar, entonces, que el club de uno no es racista? ¿Cómo acallar, entonces, a ese sector de seguidores que se desgañita silbando e insultando a los jugadores rivales que no son blancos? Cragnotti, sí, parece tenerlo claro. De momento, ya cuenta con un negro entrenándose con sus figuras. El siguiente paso podría ser fichar a un judío.

El caso es combatir la peste del racismo, que no deja de extenderse. Recuérdese que el presidente del Verona, Giambattista Pastorello, admitió en enero pasado que su club no podía contratar al camerunés Mboma porque su afición no lo consentiría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2001