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El PA exige bajo amenaza de expulsión a su único concejal de Granada que abandone el cargo

Valenzuela dice que no se irá y que mantendrá el apoyo al equipo de gobierno tripartito

La crisis de Granada se enmarca dentro de otra más amplia que sufre el PA y que se ha sustanciado, hasta el momento, con el abandono de Pacheco; la fundación del Partido Socialista Andaluz; el pase de Ricardo Chamorro al grupo mixto en el Parlamento andaluz y la disolución de la agrupación de Jerez.

Pese a este panorama de crispación, el secretario nacional de Política Municipal, Juan Carlos Benavides, dijo que hablar de 'crisis' es una exageración de los medios informativos. 'Tenemos un problema con 30 personas. El PA está en un periodo de asentamiento [tras la salida de Pacheco]', dijo.

Valenzuela, unas horas antes de que su partido le exigiera la renuncia, señaló su disposición a continuar y cumplir el programa electoral con el que concurrió en las pasadas elecciones municipales. El edil cree que en la crisis subyacen diferencias ideológicas.

Benavides justificó la retirada de confianza a Jesús Valenzuela por su 'política errática' en el Ayuntamiento de Granada, al margen del comité local e 'impregnada de un tufo de clientelismo'. 'En el último congreso superamos el tiempo del caudillismo y el liderazgo. Lo que no admitimos [a Pacheco] no se lo vamos a permitir a uno de los pretorianos que acompaña al jefe del clan a un camino sin salida', agregó Benavides.

El responsable de la dirección andalucista precisó que si Valenzuela continúa y pide su pase al grupo mixto, el gobierno del Ayuntamiento de Granada sufrirá una 'crisis inevitable' pues quedará en manos de IU, PSOE y de un 'tránsfuga'. 'IU y los socialistas se comprometieron solemnemente a no mantener relaciones políticas con los tránsfugas, pero ese código ético está siendo vulnerado por todos los partidos', señaló.

El secretario de Política Municipal no contestó a la pregunta de si su partido refrendaría el pacto de gobierno tripartito o se aliaría con el PP en el caso de que Valenzuela abadonara el Ayuntamiento. Benavides consideró inoportuno hacer especulaciones de ese tipo.

La más que probable expulsión de Valenzuela ha puesto de manifiesto la división que reina en las filas del PA de Granada. Los integrantes de la denominada 'corriente interna', que poseen incluso su propio comité de dirección, divulgaron ayer un comunicado en el que afirman que es 'improcedente' pedir al concejal que abandone la concejalía. 'Nos parece evidente que la dirección local del partido no tiene intención de solventar esta crisis en contra de los criterios de la militancia y evidencia una vez más la falta de criterio político' que hace que parezca 'más importante la persecución interna al concejal'.

Los críticos están convencidos de que la situación actual 'es consecuencia de la falta de diálogo denunciada por la militancia. La dirección del partido no se ha puesto en contacto con el concejal a pesar de sus reiteradas peticiones. En su lugar se reacciona solicitando su acta de concejal y criticando a la militancia de esta corriente, lo que nos parece vivir de espaldas a la realidad'.

Incumplimientos

Benavides desmintió que hubiera habido falta de diálogo con el concejal. 'Nos hemos reunido sistemáticamente con Valenzuela, pero él ha incumplido todos los acuerdos (...). Nos hemos estrellado con una persona que se creía el centro del universo'.

Juan Carlos Benavides recordó que los estatutos del PA no admiten la existencia de corrientes de opinión, por lo que sus integrantes 'han transgredido también la línea roja de conducta. Esa lista de apoyadores, como se verá dentro de unos meses, quedará restringida a las personas que trabajan con Valenzuela en el grupo municipal'.

Enrique Gil, secretario del PA de Granada, no quiso adelantar cuál será la postura de su formación frente a los integrantes de la corriente crítica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2001