Alfonso Albacete confronta en Bilbao 'la actitud del artista y la del teórico'

El pintor expone 24 cuadros de su 'pintura directa'

Quienes visiten la galería durante este mes podrán contemplar 24 cuadros que corresponden a cuatro series creadas en los últimos cuatro años. En ellas caben desde piezas en blanco y negro de composición un tanto clásica (Conferencias de arte), al mayor 'primitivismo' de unas siluetas de desnudos emborronadas con pinceladas de colores chillones (Pinturas de guerra).

También se exhiben bodegones multicolores confeccionados con pintura acrílica y 12 óleos en los que la imagen de un vaso, entre el arte pop y la esencia del minimalismo, se deforma, sin incluir elementos de abstracción, hasta el punto de que la refracción de la luz sobre el agua hace desaparecer los colores (Pinturas vásicas).

Con ese contraste entre grises y un feroz colorido que 'busca dar la guerra desde el punto de vista de la pintura' se ratifica que Albacete maneja diversas técnicas y recursos. Y su distribución en series destapa su fórmula de trabajo.

'Siempre lo hago por series, y normalmente sobre una imagen y su contraria como forma de tratamiento. Doy muchas vueltas a los temas buscando una especie de solución óptima. Un mismo tema tiene muchas soluciones pictóricas por varios sitios: en cuanto a materia, color,...', revela un artista que asegura seguir pintando movido por los mismos instintos que cuando se inició y que ha planteado la exposición bilbaína 'entre dos polos, la actitud del artista y la del teórico'.

Alfonso Albacete ya expuso en Bilbao en 1985, pero las diferencias entre las dos muestras son amplias. 'Aquélla era una obra mucho más literaria, narrativa, casi una especie de código moral del mundo del arte. Quien repita verá otra cosa'.

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