El 'síndic de Greuges', contrario a la energía eólica en parajes naturales

Cañellas pide que se revisen los zonas de Prades, Montsant y Beseit

El síndic de Greuges, Anton Cañellas, ha recomendado al Gobierno catalán que suspenda las autorizaciones de implantación de parques eólicos en la sierra de Prades, la del Montsant y los Ports de Beseit mientras no se resuelva la declaración de estas zonas como parques naturales. Según fuentes de la oficina del Síndic, el estrudio del impacto de las instalaciones eólicas sobre el territorio en el que se construyen aconseja suspender las autorizaciones de nuevos proyectos con el objetivo de 'salvaguardar los valores naturales, la protección de los cuales está en tramitación'.

El síndic ha dirigido estas recomendaciones en un escrito al Departamento de Medio Ambiente, dirigido por el consejero Felip Puig, 'en un contexto de análisis abiertamente positivo de las iniciativas que potencien la implantación de las energías renovables, como las que son objeto de estudio', precisa el documento de Anton Cañellas.

Estas recomendaciones, subraya el síndic en su comunicado, tienen por finalidad aportar elementos que considera pueden perfeccionar la redacción del decreto de parques eólicos y minorar las objeciones que han generado más polémica en el trámite de las alegaciones a los mismos. En su escrito, Cañellas opina que garantizar medidas de viento certificadas superiores a los cinco metros por segundo a 10 metros de altura 'es un requisito de rentabilidad que se debería exigir en cualquier solicitud de autorización de un parque eólico, no sólo en los espacios naturales'.

El grupo ecologista Gepec se ha mostrado satisfecho por la recomendación del síndic y ha asegurado que las precisiones de Cañellas demuestran 'la poca consistencia del decreto y mapa eólico del Gobierno catalán'. Asimismo, los ecologistas han reiterado que, sin recibir dinero de ningún grupo de presión energético -en determinados sectores de la patronal de la energía eólica se acusa a los ecologistas de recibir financiación de los fabricantes de electricidad tradicional-, lo único que se reivindica 'es que nos llenen de chatarra nuestras sierras más emblemáticas y de más valor natural'.

Gepec señala que si el Gobierno de la Generalitat se hiciera eco de estas aportaciones, se tendría que redactar un nuevo decreto con las alegaciones presentadas por los grupos ecologistas y que, además, debería incluir las recomendaciones que han hecho sobre el mapa las facultades de Geografía de las universidades de Tarragona, Lleida y Girona. Gepec concluye que el mapa eólico debería adaptarse, de esta manera, a lo que dispone la legislación medioambiental de la Unión Europea sobre protección de hábitats y espacios naturales.

Gepec acusa a las empresas productoras de energía eólica de distorsionar la realidad sobre el auténtico debate en Cataluña, que a juicio de la organización ecologista 'no es otro que la compatibilización de la implantación de la energía eólica con la preservación de los espacios de interés natural.

La Diputación de Barcelona ha presentado un paquete de alegaciones contra el Mapa Eólico de la Generalitat al considerar que éste infringe la normativa vigente, perjudica los intereses locales y afecta al ámbito territorial de planes de protección de espacios naturales que gestiona la citada corporación local.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS