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Un estudio concluye que una de cada seis trabajadoras sufre acoso sexual

El 35% de las víctimas opta por abandonar su empleo

El 18% de la población femenina ocupada, según un estudio sociológico promovido por CC OO, ha sufrido acoso sexual en el trabajo en alguna ocasión, aunque sólo un 6,6% de las mujeres es consciente de ello sin albergar ninguna duda. El resto, hasta llegar al 18% necesitan que les pregunte por situaciones determinadas para decidir que ellas han sufrido acoso alguna vez. Por ejemplo, cuando se les interroga sobre si algún compañero o jefe se acercaba demasiado a ellas o invadía su espacio físico repetidamente; o si se ha sentido presionada para mantener relaciones o salir juntos; o si algún superior le ha insinuado que conseguiría mejoras laborales a cambio de favores sexuales.

En casos como estos, los porcentajes de las mujeres que contestan de forma afirmativa se elevan, aunque no siempre se hayan sentido acosadas de forma repetida: el 58% contestó que le ocurrió una única vez. Cuando se habla de acoso leves -con piropos y chistes-, la cifra alcanza a la mitad de la población femenina con trabajo.

Entre los datos más preocupantes que se extraen del estudio elaborado por la secretaría confederal de CC OO, destaca uno: el 35% de las afectadas toma la inevitable decisión de cambiar de empleo. Un 28% responde al acoso trasladándose de su puesto a otro o cambiando de turno cuando tienen oportunidad. Sólo un 3% de las mujeres deciden denunciar legalmente la agresión. Pierden el empleo y el pleito normalmente no prospera.

Entre los hombres, un 8,8% se reconoce en algunas de las situaciones que les detalla la encuesta, pero si se les pregunta directamente si han sufrido acoso sexual en el trabajo, las respuestas afirmativas son tan mínimas que no tienen valor estadístico. Así lo explicó ayer Begoña Pernas, una de las sociólogas encargadas del estudio: 'El acoso sólo lo es si está ligado a una situación molesta, de discriminación laboral, personal, pero ellos no se sienten objeto'.

Divorciadas

No hay un perfil concreto de la mujer acosada. Caben todas las edades, condiciones económicas y laborales. Pero sí hay algunos picos en la estadística: las mujeres divorciadas o separadas son más proclives a sufrir acoso. El porcentaje más alto, 41,4%, coincidía con este estado civil. Y también son más vulnerables a estas agresiones las mujeres sin contrato laboral: el 27% no lo tenía.

Tampoco hay un modelo de empresa en el que se den con más frecuencia estas situaciones y no siempre el acosador es jefe ni el acosado, subordinado. El poder, en estos casos, es de género, no de jerarquías laborales. Lo que sí hay son 'entornos en los que se observa falta de respeto y de valoración hacia la trabajadora'. En esas empresas la discriminación va asociada a casos de acoso sexual. Entre las afectadas, un 40% se veían obligadas a poner café; el 33% hacía recados personales en el trabajo; a un 35% le preguntaron si pensaba casarse y tener hijos; al 27% le exigían buena presencia y al 22% le pidieron una disponibilidad completa de horario laboral.

Las mujeres que se ven acosadas en el trabajo, a menudo no saben qué camino coger. 'Dudan del derecho a protestar y temen una falta de credibilidad. Creen que si se quejan pronto se les considerará unas histéricas y que si lo hacen tarde se les reprochará haber permitido esa situación'.

Estos temores aparecen justificados en una de las encuestas que recoge el libro presentado ayer, El acoso sexual en el trabajo en España, porque aunque no ocurre de forma mayoritaria, sí hay un amplio porcentaje de hombres (23%) que ven el acoso sexual como una exageración de algunas que no entienden las bromas. Un 19% de mujeres opina lo mismo. Para elaborar el informe las autoras entrevistaron por teléfono a 600 mujeres y 400 hombres en primavera de 2000.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001